El ataque de la horda fascista es señal de los tiempos venideros

El ataque de la horda fascista es señal de los tiempos venideros

Print Friendly, PDF & Email

La acción armada cometida por el bando paramilitar neo nazista autodenominado “Comando de Insurgencia Popular Nacionalista de la Familia Integralista Brasileña”, en la madrugada del día 24 de diciembre, con tres bombas incendiarias contra la sede de la productora del canal “Porta dos Fondos” es una clara señal de los tiempos de agudización de la lucha de clases por los cuales pasa Brasil.

En el vídeo, a través del cual el grupo asume la autoría del ataque y exhibe una filmación del momento, el portavoz fascista usa los argots de los bolsonaristas. La expresión “marxismo cultural”, o su variante “guerra cultural” (la máxima del irracional delirante Olavo de Carvalho) fue proferida por lo menos dos veces. En la casa de uno de los nazis identificados (Eduardo Fauzi, que huyó del país) fue encontrado un libro, a propósito, del propio gurú. En el vídeo, la bandera de Brasil Imperial, tan al gusto del ala más bestialmente extremista del gobierno, también se hizo presente. Al fin del mismo, se oye: “Dios, patria, familia”, mismo lema usado por Bolsonaro para divulgar su proyecto falangista llamado “Alianza por Brasil”, que por su parte era el lema de los fascistas brasileños, los “gallinas verdes”, que fracasaron su intento golpista en 1937. Durante la campaña para la farsa electoral de 2018 ese mismo “comando” fascista entró en universidades de Río de Janeiro arrancando y quemando banderas antifascistas, en beneficio de la campaña electoral de Bolsonaro. Bien, estos son los hechos.

Generado en las entrañas sombrías de la intolerancia, del reaccionarismo y del obscurantismo siempre anidado en las Fuerzas Armadas y policías, y avalentonados con la elección de Bolsonaro a presidente del país, este grupito dio curso a lo que pregonan todos los días los seguidores del capitán y de su ideólogo Olavo de Carvalho. De hecho, Bolsonaro vino del vientre de esta misma bestia del fascismo, prominente en el régimen militar de 1964. Como oficial del Ejército, el hoy presidente formó parte de las falanges reaccionarias y círculos que torturaban y asesinaban en los subterráneos; lanzaban bombas en teatros, librerías, sedes de periódicos; planearon explotar el gasómetro de Río de Janeiro; y que, sólo por un accidente no masacraron, bajo el efecto de bombas, pánico y pisoteo, decenas de miles de jóvenes en el show del fatídico 1 de mayo de 1980, en el gimnasio del Riocentro.

Resáltese aun que Bolsonaro, por hacer público su plan de explotar instalaciones militares, en los años 1980, fue procesado por la propia Justicia Militar. Si aplicado el estatuto del Ejército Brasileño, sería como mínimo expulsado con deshonra. Y sólo no lo fue debido a la complicidad criminal, históricamente practicada por la cúpula militar con los grupos fascistas en sus hileras. Premiado con absolución y gigoleando electoralmente las familias de suboficiales militares (sargento, cabo y soldado, los cuales traicionó vergonzosamente con su perversa “reforma de la Seguridad”), Bolsonaro pasó más de 28 años en el parlamento, donde enriqueció defendiendo todos los crímenes del régimen militar fascista.

 

El ‘motivo’ del ataque

El motivo para el ataque fue presentado como siendo el vídeo publicado en el fin del año por el “Porta dos Fondos”, autodenominado “Especial de Navidad”, que hace sátiras de episodios y personajes de la creencia cristiana. A pesar del grupo de humor presentar una posición crítica a toda esta ola reaccionaria que asola el país, no hay nada de progresista en este vídeo en cuestión, debido al hecho que sus efectos directos suenan como mofaría e insulto al sentimiento religioso del pueblo. Esto, consecuentemente,  contribuye con el discurso odioso de la extrema derecha a los ojos de la inmensa mayoría de nuestra población, empobrecida y oprimida por ese secular sistema de explotación de grandes burgueses y latifundistas, serviles del imperialismo, principalmente yanqui (Estados Unidos).

Aprovechándose de esta situación creada, la extrema derecha usó el vídeo como munición y subterfugio para el ataque, cometiendo este, bajo la falsa bandera de defensora de la “familia”, de los “valores cristianos” y otras demagogias. En suma, fue el pretexto empleado por la extrema derecha para que, del fondo de las cloacas, salieran las ratas neonazistas, enfurecidas con su siniestro sueño de imponer por el terror su imperio fascista de explotación y opresión.

El moribundo Frente Integralista Brasileño, escoria patética de lo que sobró de la Acción Integralista de la década de 1930,  negó la autoría del ataque. Citando su Führer local, el finado Plínio Salgado, afirma que “no necesitan de máscara” y que, por lo tanto, ellos no serían de sus hileras. ¡Claro!

El miedo de la reacción

El monopolio de prensa, la centro derecha y aún la derecha (militar-civil) son obligados a exclamar “no al radicalismo!”. Ellos temen que la violencia a la luz del día de esos grupos bastardos de la contrarrevolución desvele, ante las masas, sometidas al empeoramiento de las condiciones de vida y a la violencia creciente del Estado, que ese sistema de explotación y opresión es inestable y tiene pies de barro.

Como parte de la ofensiva contrarrevolucionaria preventiva en curso, este engendro fascista cumple tareas en la pelea por la dirección de esta ofensiva, disputando con el campo hegemónico en el gobierno compuesto por el derechista Alto Mando de las Fuerzas Armadas. El espectro de una nueva ola de protestas populares masivas como 2013/14 (protestas que hicieron encender la luz roja de peligro de la revolución para el viejo Estado y el imperialismo yanqui, llevándolos a planificar la ofensiva contrarrevolucionaria preventiva) más radical y violenta es lo que asombra las clases dominantes, su gobierno de turno y sus amos imperialistas.

La lucha de los campesinos, indígenas y quilombolas por la tierra que les es denegada o robada; la lucha de los obreros y demás trabajadores contra la retirada sin precedentes de derechos duramente conquistados; la lucha estudiantil en defensa de la universidad y escuela pública; la lucha por vivienda, por salud y transporte; la resistencia a la creciente subyugación nacional etc., hacen inevitable la rebelión popular. El temor de las clases dominantes y corifeos de este decrépito “Estado democrático de derecho”, inclusive de la falsa izquierda, oportunista electorera, es que las masas pasen a actuar también con su violencia revolucionaria, para destruir las bases de todas las desgracias cotidianas que las atinge. Más aún, que a partir de esta práctica, se unan definitivamente en la lucha por la destrucción de toda esta vieja orden para la construcción del Nuevo Brasil.

El objetivo principal de esos grupos paramilitares fascistas ni de lejos es combatir los que son tachados por ellos mismos de “marxistas culturales”, pero sí, como parte de la ofensiva contrarrevolucionaria preventiva, combatir y conjurar la pendiente, necesaria e inevitable Revolución Democrática. ¡Esa gran Revolución, tan ansiada y que se hace día después de día más próxima, necesaria y anhelada por los demócratas y masas populares del campo y de la ciudad, hace temblar toda la reacción! Los ataques de esos grupos generados en las cloacas de la contrarrevolución a sus blancos secundarios son apenas acciones de propaganda y tentativas de intimidación. Sus mentes insanas y sus sueños de hienas están vueltas para la Revolución de carne y hueso, y es para combatirla furiosamente que rufan sus tambores, prestándose al trabajo más inmundo. ¡Fracasarán las ratas fascistas y otras más!

Ao longo das últimas duas décadas, o jornal A Nova Democracia tem se sustentado nos leitores operários, camponeses, estudantes e na intelectualidade progressista. Assim tem mantido inalterada sua linha editorial radicalmente antagônica à imprensa reacionária e vendida aos interesses das classes dominantes e do imperialismo.
Agora, mais do que nunca, AND precisa do seu apoio. Assine o nosso Catarse, de acordo com sua possibilidade, e receba em troca recompensas e vantagens exclusivas.

Quero apoiar mensalmente!

Temas relacionados:

Matérias recentes: