Hoy vamos tener casa llena, Jorge

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Traducido por Enrique F. Chiappa

Fue en 1978, creo que en agosto, no recuerdo la fecha exacta. Yo trabajaba en un tema fastidioso, promocional, contratado un mes antes por una entidad patronal, en tierra distante, con espacio de trabajo reducido.

Demoré a entender que en aquel día no conocería uno, sino dos artistas populares notables. El primero, famoso nacionalmente, João do Vale, que estaba siendo aguardado. Yo había sido designado para recibirlo. El día siguiente, el cine católico (había dos cines en la capital acreana, en aquella época) explotaba en alegría y aplausos. En los años siguientes, João do Vale se presentaría otras tres veces en la ciudad.

Pero el artista desconocido había llegado antes en la sala. Entró en la sala buscando esclarecimientos sobre pasajes realmente confusas de un edicto para un concurso que ofrecía cuatro premiaciones — de las cuales él vendría a ganar tres y, durante el tiempo que vivió en la ciudad, sería el autor más premiado por sus carteles, textos para teatro, lo que fuese.

Cuanto más hablaba el desconocido, más aburrido quedaba el asunto que yo abordaba. Pero yo tenía que sobrevivir y no podía parar para oír cosas más interesantes. Sin tirar los ojos del texto, percibí que el sujeto se había sentado a mi lado. En el piso. Entonces, mire en su dirección. Estaba descalzo. Cualquiera diría que se trataba de un loco. Yo jamás pensaría eso — y nunca me fue costoso sustentar esa opinión. El supuesto aventurero luego se iría revelar una personalidad notable, un combatiente incansable en el frente cultural, con sorprendente capacidad de producir y popularizar todo lo que pareciese mejor para el pueblo.

Jorge Carlos apareció de nuevo estos días. Estuvo unas pocas horas en la redacción, con su esposa acreana Mira, llegados de Portugal. Después, se dirigió para Río Blanco-Acre, nuevamente Río de Janeiro-Lisboa, sin escalas, 10 horas sobre la inmensidad del Atlántico.

¿Pero como era mismo?

Recordamos mucha cosa, descripta en un lenguaje casi cifrado — para ganar tiempo, como que testando la memoria, a veces reafirmando, otras corrigiendo nuestros registros:

— Allí conocí mucha gente que me convenció a abandonar la idea de ser rico, en lo que quedo muy agradecido a ustedes. Por que llegué a Acre para eso. Y era fácil, en aquel tiempo. Todos los que llegaban allá, "capacitados" para sustentar esas intenciones, prácticamente consiguieron.robando, lógico. Además, la gente seria que encontré allí me convenció de la necesidad de entrar en la resistencia cultural. Eso fue decisivo.

Sin pretender justificar el tiempo vivido, así como un operario de extrema habilidad y precisión que da forma milimétrica a una pieza, Jorge manosea la memoria y revela los archivos más pertinentes en el espacio de tiempo de unos veinte años vividos allí — que parece valer menos que un segundo de la historia reciente.

De los recuerdos de 1978, Jorge Carlos coloca en evidencia:

— Es cierto que había músicos, poetas, escritores de piezas de teatro, cine.Sin embargo, no pasaban todavía de pequeñas muestras espontáneas y visibles de un movimiento entonces no aparente.

Así, ni todo lo que se presentaba venía de las entrañas culturales de la región. Por ejemplo, los valores más queridos, lo mejor de su gente, muchos de sus artistas verdaderos, además de personalidades de la economía, política, se mantenían ocultos.

De Acre, que por muchos años figuró como una de las regiones que más contribuyera para la economía nacional, nada se desarrolla. El saqueo y la piratería se mantienen como negocio principal, hoy "enriquecido" con la burocracia comandada por el Banco Mundial, auxiliada por las principales ONGs y una casta de nativos convertidos.

— No había casa de teatro, nada. Cuanto mucho, el palco cuadrado del auditorio plano, enclavado en un establecimiento escolar, construido en el gobierno José Augusto, con ayuda de la CNT.

El apoyo del gobierno estadual de la época a las actividades culturales se agotaba fácilmente, cuando hasta recursos técnicos precisaban ser remontados después de tantos años de silencio.

Un centro de actividades culturales, inaugurado en la administración estadual 1975-79, enclavado en el barrio, entonces muy pobre, de una antigua administración experimental, tuvo su piscina terraplenada por la administración siguiente con el pretexto de que "los moradores se podían ahogar". Además, "¿para que piscina en barrio pobre?" Un pequeño teatro allí cerró sus puertas para "evitar los malandrines" etc. etc. La biblioteca de 11 mil ejemplares, construida en el período, se transformó en un horno, haciendo hervir libros y usuarios e inundaba en los meses de lluvia.

Estudios, proyectos de agricultura y de industria leve colmaban los archivos sin apoyo federal, después la basura cuando llegó la versión tecnócrata de planeamiento.

Pero había pueblo, esa "fuerza motriz en la historia universal", aquel que el sistema oficial solo admite citar como coadyuvante. E imaginar que la población comprimida en la capital, recién expulsada de las plantaciones de gomeros con su avasallador sistema de aparatos, incluyendo el régimen semifeudal y la servidumbre ecológica — ahora sin hábitos avanzados de trabajo, aparentemente sin identidad, delante de la devastación que ya se anunciaba — , era parte del gran pueblo brasileño que , como en todos los lugares de esa tierra, se recomponía aquí y allí para un día futuro entregarse a los grandes embates de la emancipación de las clases oprimidas y de la independencia nacional.

De cada rincón

Un grupo hacia largometraje (con súper 8, curiosamente), otros dramatización (a cargo de la agencia local del Vaticano), pero algunos soñaban ser músicos, escritores etc. Había los que deseaban dedicarse al teatro, propiamente.

Cuando vino el minúsculo teatro de arena — acompañando un refuerzo en la actividad cine clubista, bibliotecaria, música etc. — Jorge Carlos ya producía textos, dibujos, música, figurín, escenografía, maquillaje, iluminación, trabajaba como actor. Período fértil, por que había varios grupos de teatro amateur que se tornaron muy dinámicos.

Lo cierto es que en dos años Río Branco se transformó en un vivero de actores. Algunos, mucho más tarde, consiguieron frecuentar, lejos de su tierra y a duras penas, un curso superior de teatro. Hay los que se tornaron productores, músicos. Actúan en Río Branco o en otros estados.

— Usted recuerda, Acre se convirtió en campeón de premiaciones de teatro amateur mientras que otros estados experimentaban un acentuado declino. Al menos los espacios más privilegiados no quedaron ociosos. Siempre había un montaje. Producción interna, otras veces recibiendo grupos. Realizaciones de cursos y una infinidad de discusiones, solo que productivas. Nunca una ciudad escenificó tantas piezas.

El teatro popular enfrentaba varias armadillas. Temprano, sin embargo los jóvenes se articulaban en el ambiente, algunas veces traicionero, y proseguían imperturbables.

Pero los grupos formados por Jorge Carlos tenían características muy particulares. Era la misma gente, talvez más humilde, sufrida. O talvez, por que viese Jorge Carlos donde yo trabajaba, hurgueteando ficheros de la pequeña pero seleccionada biblioteca ("abierta a toda la comunidad"), devorando textos medievales, modernos, contemporáneos, nacionales y extranjeros, artículos sobre iluminación, escribiendo, dibujando, planificando, instruyendo sus actores. Otras veces producía sus historias y las describía en detalles para mí, allí mismo. Después, partía no se para donde, como un meteoro para realizar alguna idea, o un trabajo remunerado. La mayoría de los hombres y de las mujeres de diferentes departamentos que trabajaban en el mismo local (y no era solamente allí), toda aquella gente seria, formaba una hinchada sincera y una platea fiel de sus piezas.

Entre los actores que actuaban con Jorge Carlos, muchos llegaban todavía niños y particularmente los grupos por él dirigidos disfrutaban de la confianza de las familias. Los actores eran alistados, a veces, de forma cómica, como por ejemplo en una corrida de peatones.

— Es ese el cartel, Jorge? Abundancia de colores, he? Negro blanco y naranja.

— Fue lo máximo que esos mezquinos patrocinaron. Mismo así para conseguir esa miseria.

La gerencia administrativa ya se certificara que la luz estaría garantida. Pero no costaba nada hacer una provocación:

— Será que la Electroacre va cortar la luz por aquí, esta noche?

— Solo falta eso! Todavía tengo que retocar el escenario, buscar los actores en casa por que las madres no los dejan venir sin mí. Ni piensa en eso que da mala suerte!.Justo en el estreno.

Después, la esperanza que siempre se realizaba. Casa llena, el público riendo, abrazando los actores.

Jorge Carlos pasara un tiempo en Porto Velho, desempeñando prácticamente el mismo trabajo. Retornó en 1984. Los gobernadores electos habían tomado posesión el año anterior y las elecciones creaban la ilusión de que la democracia representativa parlamentar languidecería la reacción y devolvería a la población por lo menos un poco de sus encogidos derechos, robados en abril de 1964. Pero, un tiempo antes, los pichones del oportunismo ya habían abandonado sus huevos.

Ya hace tiempo que ese ciclo se serró y hasta mismo muchos testigos de esos momentos se fueron. Hay registros sobre los grupos de teatro amateur, como el académico La ciudad escena la floresta; Levantamiento histórico del Teatro en el Estado de Acre, de Maria del Perpetuo Socorro Calixto Marques — Edición EDUFAC — Río Blanco, 2005. Pero la generación de la época, que sustituía la precedente, por su vez, fue inapelablemente sustituida como debe ser. El trazado del Parque de la Maternidad rompió el diseño original de Río Blanco. Es otra ciudad, sin casas de madera, sin las calles llenas de conocidos donde se podía caminar de madrugada. Nada para se lamentar por que son otras las generaciones. También otras (y tan graves) dificultades se imponen.

Un bar en Lisboa

De repente, en un avión, en 90, Jorge se fue rumbo a Lisboa. Solamente volvió para pasear. La experiencia había acrecentado pinturas hechas con café, el deseo de producir crónicas, cuentos ligeros a su bagaje intelectual. En 2004 ya sería un escritor maduro.

Mira, la brava y tranquila compañera, obtuvo empleo hasta en Suiza, en la Casa Latina. Trabajo gráfico. Tres meses sin ver el sol bajo un frío polar.

— Dio para sobrevivir, por que allí había pueblo, lo que más importa — afirman.

En Portugal, Jorge y Mira montaron el bar Mané de Café:

— Portugal recibía bien los brasileños, antes de perder sus valores, mismo los de la vieja democracia, al ingresar en la UE. Ganó dinero el pobre Portugal. Después que los portugueses consideraron que estaban ricos, comenzó el problema. Perdieron el empleo, la amistad, la convivencia familiar. Pero hay focos de resistencia. En Lisboa, por ejemplo, el menor espacio cultural urbano es el antiguo Tejo Bar, hoy Mané do Café. No es un bar brasileño, pero de brasileños. Verdaderamente internacional. Queda en el Beco do Vigario, por los lados de Alfama (barrio tradicional de la bohemia), centro de Lisboa.

Va gente para ver la plata de la casa Grandes músicos que tocan y cantan por que gustan. Allí, hacen arte por placer.

Ah, Jorge también es instrumentista. La vieja guitarra, hecha en Brasil hace más de cien años y que su padre encontrara, muy usada, en Acre, hoy está jubilada, en la pared del bar. Con su nuevo instrumento toca fados. Hace la abertura musical de todos los días.

El bar es frecuentado por grandes nombres en Portugal, entre poetas, fotógrafos, romancistas, pintores, y los que desean verlos. De las visitas ilustres cita José Ramos Tinhorão, siempre que va a Portugal. Llegó a dar una palestra en el bar Pedro Godinho, portugués de origen, vivió en Bahia diez años y hace punto obligatorio en el Mané do Café. Tal vez el músico y cantor que tiene el más políglota de los repertorios del mundo entero. Conoce música japonesa, griega, francesa, italiana. En sus "momentos esquizofrénicos" canta una música portuguesa muy famosa, con la letra de Desafinado . Godinho solo canta allí. En otros lugares apenas toca.

El mayor admirador de Noel Rosa es portugués, João Nogueira, Janeca, un bajista muy conocido en Portugal. Participa del Grupo Lundum, en gira por Brasil. Noel Rosa Íntimo , es lema y título de su show.

Pedro Moura, guitarrista y cantor (brasileño) vive en Portugal. Gloria Lopo es guitarrista de las buenas. João Fião, portugués. Percusionista. Toca en escuela de zamba (¡!) en Portugal. Nunca vino a Brasil. Pero parece que en el próximo carnaval.

Bosanovista coreano también no es posible, pero hay en el Mané de Café. La primera vez comenzó a tocar. Estaba solo. Una mujer cantó para completar Barquiño, Garota de Ipanema etc. No se conocían. Ella es española. Nunca estuvieron en Brasil. A partir de aquel día formaron una dupla.

Mio Matsuda, una japonesa que cantaba fado. Estudiosa de música lusofónica (brasileña, africana, portuguesa), gravó en Brasil, el CD Atlántida. Estudiaba en Portugal, bolsista.

Miguel Sermão es actor. Negro africano, del teatro Comuna. Gran instrumentista. Es el Baden Pawel del Metro. Para pagar el conservatorio, tocaba en la calle João Pernambuco, los Vivaldi, Bach, Vila Lobos.

Va gente para asistir, por ejemplo, Jojo, un africano. Toca magníficamente. Lo que esas personas no saben es que él aprendió a tocar recientemente. Si todos tocan.

Maiara hace suceso. Tiene fan club en Portugal. Es la primera hija de Jorge. De repente entendió de hacer shows . Queriendo, y queriendo aprender. Tuvo grandes profesores, como Múcio Sá — muy famoso en Portugal, toca todo la que tiene cuerdas. Maiara hoy es profesional. Tiene un grupo de forró y otro de jazz. Y es cosa seria.

Todos al bar, abierto todos los días, desde las 22 horas. No hay noche de mayor movimiento. Colma a cualquier hora. Pero los clientes acostumbran llegar a la 1 hora, dos. Ya llevó una multa pesada, por que pasó del horario de cerrar. Los propios clientes se organizaron y pagaron. Cuando alguien acaba de cantar, las personas no aplauden. Ellas apenas frotan las manos rápidamente, y vale como aplauso.

Las calles del barrio son estrechísimas. Para explicar, Jorge Carlos ilustra con una anécdota muy conocida en Lisboa. Un pibe llega en casa llorando, por que los amigos acostumbran llamarlo de cabezón, lo que se tornó insoportable en ese día.

— Bua.Es que ellos me llaman de cabezón, cabezón, cabezón.

Su padre le pregunta:

— Y por que no les diste una paliza?

Entonces el hijo responde lloriqueando:

— Sí, sí, yo corrí atrás, pero ellos se metieron por las calles de Alfama.

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En el 14º año fascista

El gobierno constitucional de Acre no cayó en el primer momento, pero se debilitó rápidamente con seguidas traiciones. El primer gobernador a ser electo en Acre tomó posesión en marzo de 1963. Con el apoyo del presidente João Goulart, el profesor de filosofía de 33 años José Augusto de Araújo inmediatamente reformó la administración estadual, la salud y la instrucción públicas, construyó puentes, estradas y fortaleció el sector agrícola preparando el terreno para la implantación de lo que pretendía ser la reforma agraria nacional. Se tornó presidente de honra de las Ligas Campesinas de Acre, la segunda mayor del país en afiliados.

Pocos meses antes del golpe, un simple capitán, enviado de Río de Janeiro para comandar la 4º Cia. de Frontera, en Río Branco, avanzó contra la cobarde Asamblea Legislativa. Enseguida, invadió el Palacio obligando José Augusto a firmar la renuncia. Dieron voz de prisión al gobernador. Después fue condenado en "juzgamiento". En un hospital de Río de Janeiro, murió 7 años después, pobre y aislado.

El capitán fue nominado gobernador (1964-76). Durante 18 años Acre quedó impedido de elegir gobernadores y alcaldes, una condenación que, en parte se extendió consonante con la geopolítica (1) que se mantenía trazada para "áreas de faja de frontera".

Sin embargo, desde el golpe, no fue difícil para la reacción controlar los movimientos de masas en Acre. Prácticamente la única forma de empleo asalariado en las áreas urbanas eran los gobiernos federal, estadual y municipal. No se disponía de emprendimientos urbanos privados equivalentes a los de medio porte del Sur, y Centro Oeste. Las pequeñas empresas, comerciales y de organización familiar, en su gran mayoría dependían de verbas del gobierno. Innumeras colonias, todavía bien próximas al centro de Río Branco comenzaron a ser abandonadas, vendidas, así como los seringales (gomeros) quebrados.

Un plano de integración de las tierras venía siendo colocado en práctica por el, imperialismo yanqui en toda América Latina, con gran impulso a partir de 1964. Desde el sur de Brasil, luego las haciendas y principalmente las pequeñas propiedades conocieron su ruina. El latifundio se tornó todavía más concentrador y, en poco tiempo, criaría la falacia de la última "frontera agrícola" (2).

En Acre, las administraciones estaduales que se suceden al golpe contra-revolucionario de 1964 se tornaron benevolentes con los latifundios del sur (excepto la de 1975/79, de Gerardo Mesquita, caracterizada por un claro desprecio a los latifundios) que se acomodaron en las micro-regiones acreanas, incendiando la floresta, comprando y vendiendo lo que nunca les perteneció.

Nada más que ladrones

Los trabajadores que permanecieron en los seringales, esta vez plantando, recibían órdenes de desocupación, en favor de algún "extranjero", latifundista recién llegado. A continuación tenían sus casas incendiadas por la policía. Si insistían eran asesinados. Un informe del INCRA, de 1979, registraba 6,9 millones de hectáreas vendidos a los latifundistas llegados, para un Acre con 15 millones de hectáreas.

Pero para legalizar la venta de esas tierras, "el INCRA tendría que hacer una discriminatoria, observando la lógica de la cadena dominial hasta llegar al título de origen que podría haber sido expedido tanto por la Provincia de Amazonas, como por Bolivia y hasta por el Estado Independiente de Acre" (3).

Colonos y seringueros huyeron para los seringales de Bolivia, mientras los demás vinieron componer un cinturón de miseria que creció rápidamente alrededor de Río Branco.

Conflictos armados se sucedieron y se extendieron entre ocupantes y capangas. Se acumulaban denuncias sobre trabajo esclavo y matanzas perpetradas por capangas. La dictadura pasó a temer que el movimiento espontáneo se transformase en guerrilla.

Mismo así, el mayor líder sindical de Acre, Wilson Pinheiro, presidente del Sindicato de los Trabajadores Rurales de Brasiléia, fue cobardemente asesinado el 21 de julio de 1980, con tres tiros de revolver, dentro del sindicato en Brasiléa.

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¿Acre para quién?

Acre fue creado por el entonces naciente capital burocrático monopolista del siglo 19, predestinado a no producir riqueza en sí, ni permitir disponer de clases dirigentes locales, sino que, lo máximo, intermediarias y de vida efímera, limitadas a realizar negocios y administración mediante comisión. Es natural que, bajo el marketing del ecologismo y del ambientalismo, los organismos de extensión y apoyo técnico (para latifundistas brasileños) sean desactivados, como ahora, en función de las estrategias más recientes de zonas monitoreadas por el PPG-7, en una orquestación de ingerencias extranjeras y de la fraseología "científica" del Multilateral Investiment Founds/World Bank (FMI-Banco Mundial).

El Estado conoció en el período pos 64 innumeras acciones federales de desarrollo de capital monopolista, coincidente con la nueva política de concentración de la propiedad de tierras en Latinoamérica. Surgieron la Operación Amazónica; la Sudam; la Transamazónica (un trecho); campañas promocionales para inversiones en pastajes y pecuaria de baja calidad; Programas de Integración Nacional — PIN, 1970; Programa de Redistribución de Tierras y de Estímulo a la Agroindustria del Norte y del Nordeste — Proterra, 1971; Programa de Agrominerales de la Amazonia — Polazonia, 1974; el Probor I, II, y III (1972,77 y 81).

Así, en 1975/79, el INCRA fue obligado a contestar los documentos basados en la simple escritura pública y, en 1976/77, los latifundistas tuvieron sus créditos e incentivos fiscales bloqueados en razón del cuestionamiento a los documentos de propiedad. Sin embargo, la respuesta que solamente podría venir de los trabajadores pobres en la lucha por la pose de la tierra, fue desviada por la dictadura con la implantación de los Proyectos de Asentamientos Dirigidos, PADs, promovidos por el INCRA responsabilizando órganos del Estado. Donde había ocupantes, el mismo órgano gestor del latifundio creo los Proyectos de Asentamientos Rápido — PAR.

Tales medidas permitieron atenuar las contradicciones en una región donde colonos y ex seringueros forman una población pequeña, y el vacío demográfico representa uno de los mayores problemas para la cuestión agraria, en particular en Acre. Finalmente, en 1984, las localidades California y Extrema, en Rondonia se transformaron en una barrera de terror que empujaban de vuelta millares de campesinos que venían del Sur en dirección a Acre.

Oficialmente, hasta 1998 habían 39 áreas "protegidas y delimitadas", con siete unidades de conservación, siete proyectos de asentamiento extractivista y 25 áreas indígenas, totalizando 4.254.730 hectáreas, 25,67 de Acre.

Hoy, cae enteramente la mascara del discurso iniciado con las reservas extrativistas de las "áreas de protección", listas para ser abiertamente desnacionalizadas, y tantas serán las operaciones extractivas que ningún "monitoreo por satélite" podrá fiscalizarlas, explica el geólogo Aziz Nacib Ab´Saber.

Siguiéndose el golpe de 64, también la historia de los movimientos populares fue sometida a una extraña revisión. De repente. Todas las luchas populares tenían que ser comprendidas como que históricamente dirigidas por el prelado de Acre y Purus, autotitulado progresista. Hasta los indios, doce naciones confinadas en tierras no homologadas, en la versión clerical, se tornaron protegidas, hace siglos por la Santa Madre.

Más tarde, cuando se cristalizó el poder del cartel que controla el PT, MST, ONGs etc., Wilson Pinheiro, entre otras verdaderas personalidades de la lucha por la tierra, pasó a tener su memoria sistemáticamente distorsionada y apagada, cuyo heroísmo fue transferido para los ecologistas. (4)

 


Seringuero: trabajador que extrae látex
1) Geopolítica, expresión muy usada en las academias, pero cuyo significado verdadero es geopolítica del imperialismo.
2) En la amazonía, en la década del 80, el imperialismo establecería las llamadas "reservas extractivas", entre otras modalidades de reservas estratégicas, de las cuales, hoy, más descaradamente toman posesión.
3) Acre, una historia en construcción. Libro didáctico. Valdir de Oliveira Calixto; Josué Fernández de Souza; 2ª Edición. SEC — FDRHCD. Río Branco. 1983.
4) Ocho años después, en el día 22 de diciembre, es asesinado el gerente ambientalista, que había fundado el Consejo Nacional de Seringueros. Chico Mendes, Cercado por las nacientes Ongs y "estudiosos", fue llevado a apoyar a las propuestas de creación de reservas extractivas y a no luchar por la posesión de tierras, sino por los "empates" — para impedir que los latifundistas colocasen fuego en los "seringales" (gomeros) que habían "comprado". El PT adopta el nombre de Chico Mendes y hasta de Wilson Pinheiro, dando preferencia al primero como aval para su propaganda de partido de los pobres.
5) Jorge Carlos Amaral de Oliveira, es carioca. Nació en Río de Janeiro, en 23 de julio de 1952. En Portugal continúa actor (también escenificó piezas en Francia y en Suiza), manipulador de muñecos, compositor musical (también hace sus partituras), escenográfo, escenario-técnico, sonido, utilero, asistente de producción, productor. En fin, todo lo que su talento de estimulador cultural le aconseja a hacer y que él realiza con mucho talento. Últimamente sus pinturas (café sobre cartón), así como cuentos, crónicas y romances atingieron la madurez de un excelente artista plástico y escritor.

 

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