Editorial - Cadáver político insepulto

A- A A+

Sólo se habla de eso, todo Brasil comenta: ¿por qué Temer aún no cayó? No  hay esperanza por parte del pueblo de que venga cosa mejor a corto y aún a medio plazo, pero, la obstinación de Temer en agarrarse al cargo causa espanto general.

Como cadáver político, Temer deambula por el mundo, fingiendo que encarna alguna cosa de poder, mientras el “mercado” y los grupos de poder buscan, en su permanente pugna y colusión, encontrar un sustituto que asegure, con máxima urgencia, en el Parlamento, la concretización de las reformas antipueblo y vende-patria que tanto anhelan, si se torne insustentable mantenerlo. Veamos que, como  Brasil asistió atónito, el Congreso de bandidos, a sueldo de los banqueros, industriales y latifundistas, aprobó ya, deprisa, el mayor ataque a los derechos de los trabajadores.

 En visible estado de derretimiento, Temer se reúne diuturnamente con el núcleo duro de su cuadrilla para maquinar estrategias de sobrevida para la misma: liberación de enmiendas parlamentarias, promesas de veto en aspectos de la “reforma” de las leyes laborales, sustitución en las comisiones de la Cámara de posibles “infieles” y aún articulaciones con los jefes partidarios en la tentativa de entregarles lo que ya no dispone en su stock de poder. Ya afirmamos aquí que la alianza entre dos cuadrillas, de las más peligrosas como la de Temer y Meirelles — en la cual el poder real se halla en las manos de Meirelles, representante del imperialismo, cabiendo a Temer sólo dar la aprobación del cargo a las “reformas” exigidas —, es la razón única de los esfuerzos mancomunados de confederaciones de bancos, industriales y del agronegocio por asegurarlo en el puesto hasta que sea resuelta la factura, en medio a la aguda pugna entre sus fracciones.

 El poder, de hecho, sigue en el momento con Meirelles. Tanto es así que en las articulaciones para el pos-Temer no se concibe, en hipótesis alguna, quitar él y su grupo del Ministerio. Por el contrario, él aún ya declaró que, en la hipótesis de un nuevo gobierno, aún colocará el BNDES bajo su custodia.

 De la parte del oportunismo, el “Fuera Temer” se resume en recalentar la campaña “Directas Ya” ahora como farsa, pues, con su incurable cretinismo parlamentario, se asocia al imperialismo, a la gran burguesía y al latifundio en la tentativa de dar sobrevida a la vieja orden. Lanzan gritos de “Fuera Temer” y falsos gritos contra las “reformas”, pero defienden lo que hay de esencial en ellas. Sin el menor  pudor se ahondan en negociaciones en el lamedal de la “lava jato” para salvar el barco del podrido sistema político del naufragio.

 Querer embanderar la lucha del pueblo con los trapos de la farsa electoral sólo causa desconfianza por parte de la clase obrera, del campesinado y del pueblo en general, que se muestran indecisos delante de convocatorias de Huelga General sin la efectiva preparación que asegure la concretización del propósito y no para hacer el juego de sindicalistas traidores.

 Por el lado del pueblo, se levanta, cada vez más y con mayor vigor, la bandera de la Revolución Democrática. Las tomas de tierra acontecen de Norte a Sur del país, en una demostración de repudio, tanto a los reaccionarios como a los oportunistas, que se hermanaron para dar continuidad a la semifeudalidad.

 Las masacres practicadas son hace mucho campañas de terror para desmovilizar y paralizar las masas campesinas, principalmente frente a la inminencia de la explosión de la lucha por todo el país. Sin embargo, como ya quedó claro, terror ninguno irá a detener la lucha de las masas campesinas. Y nada ni nadie podrá parar la marea montante de la revuelta popular.

 Tal como la situación insepulta del cadáver político Temer, la serie sin fin de crímenes cometidos contra los trabajadores — sea bajo la cobertura legal de un Congreso de bandidos a sueldo de las confederaciones empresariales y cobertura de una judicatura podrida, sean las masacres de campesinos a mando de los latifundistas — es, al final de las cuentas, un inmenso material inflamable acumulándose en todo Brasil.

 ¡Que los reaccionarios y oportunistas tiemblen ante la idea y concretización de la revuelta violenta de las masas!

Edição impressa

Endereços

Jornal A Nova Democracia
Editora Aimberê

Rua Gal. Almério de Moura 302/4º andar
São Cristóvão - Rio de Janeiro - RJ
Tel.: (21) 2256-6303
E-mail: [email protected]

Comitê de apoio em Belo Horizonte
Rua Tamoios nº 900 sala 7
Tel.: (31) 3656-0850

Comitê de Apoio em São Paulo
Rua Silveira Martins 133 conj. 22 - Centro
Reuniões semanais de apoiadores
toda segunda-feira, às 18:45

Seja um apoiador você também!

Expediente

Diretor Geral 
Fausto Arruda

Editor-chefe 
Matheus Magioli Cossa

Conselho Editorial 
Alípio de Freitas (In memoriam)
Fausto Arruda
José Maria Galhasi de Oliveira
José Ramos Tinhorão 
José Ricardo Prieto
Henrique Júdice
Hugo RC Souza
Matheus Magioli Cossa
Montezuma Cruz
Paulo Amaral 
Rosana Bond

Redação 
Matheus Magioli Cossa
Ana Lúcia Nunes
Matheus Magioli
Rodrigo Duarte Baptista
Vinícios Oliveira