El Camino Luminoso de Octubre

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Traducción: Enrique F. Chiappa

Todos los años, en el aniversario de la Revolución de Octubre de 1917, los demócratas avanzados y revolucionarios en todo el mundo, celebran el gran acontecimiento que mudó el rumbo de la historia de la Humanidad e inauguró una Nueva Era. La reacción, a través de todos los medios, no deja de aprovechar una oportunidad como esta para, nuevamente, destilar su más rabioso rencor contra la revolución proletaria.

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Tomada do Palácio de Inverno, 1917, por Pavel Sokolov-skalia

Al cumplirse los 90 años, los reaccionarios y sus potentes medios de comunicación, a pesar de ya haber decretado por mil veces la muerte y fin del comunismo, gastan ríos de tinta y montañas de papel en un esfuerzo frenético para rescribir la historia, sepultar toda la verdad y derramar un mar de lodo sobre las gloriosas y heroicas realizaciones de las masas revolucionarias y especialmente sobre sus grandes jefes.

Es interesante notar que en este intento obstinado, las publicaciones y órganos de difusión de la reacción insultan y maldicen al gran dirigente comunista Josef Stalin, después de abarrotar con montañas de mentiras y estupideces sobre su honrada y revolucionaria trayectoria. Con el mismo empeño, en el límite de lo grotesco y ridículo, inflan la figura de Leiva Davidovich Bronstein –Trotsky– como el mayor discípulo de Lenin y mismo como una "inteligencia impar" en el comando de la revolución. Los más empedernidos trotskistas ganan espacios nobles en los principales medios de los monopolios de comunicación para dar sus versiones pequeño-burguesas de la Revolución de Octubre de 1917 y claro sumarse al coro de la reacción en su triste tarea de difamar Stalin.

En realidad, dígase de pasaje, Trotsky que después de una trayectoria sinuosa y oportunista, marcada por profundas contradicciones con Lenin, tanto en cuestiones teóricas como ideológicas, solamente llegó al Partido Bolchevique en las vísperas de la revolución. Y pocos años, después del triunfo de la revolución, fueron suficientes para revelar completamente su verdadero papel traicionero.

La Revolución de Octubre de 1917 es un acontecimiento histórico inmortal e indeleble. Llegará el día en que nuevos vientos revolucionarios barrerán toda la inmundicia lanzada contra ella.

Como y porque triunfó la Revolución de Octubre

Hace 90 años que las masas de operarios, campesinos y soldados rusos derrumbaron el Estado autocrático del zar Nicolau II e hicieron dos revoluciones. En febrero la revolución democrática desembocó en un régimen burgués imperialista-feudal y contra él la revolución socialista triunfó en 25 de Octubre (7 de noviembre en el calendario occidental). Después de un breve período, irguieron su propio Estado, inaugurando un período que colmaría de esperanzas los trabajadores y de temor los reaccionarios de todo el mundo.

La existencia de un partido de nuevo tipo, armado con la poderosa línea ideológica- política marxista fue factor decisivo para la victoria de la revolución, además claro, de la acertada conducción en la alianza operario-campesina y la propia situación concreta de la crisis que existía en la Rusia. Este partido, con lazos indisolubles con las masas, tomó el poder político, promovió la expropiación de los capitalistas y de los latifundistas, socializó los medios de producción, destruyó la máquina burocrática-administrativa-policial-militar y estableció el poder estatal del proletariado sobre nuevas bases, todo apoyado por la fuerza de las masas armadas.

En 1917 el mundo se encontraba inmerso en una crisis. Hacía ya tres años que los países imperialistas se habían lanzado en una guerra por la repartija de las colonias y semicolonias teniendo la Rusia, país atrasado con relación a las demás potencias imperialistas, participando de una de las coaliciones que promovían el conflicto, la I Guerra Mundial. Centenas de millares de soldados del ejército zarista eran campesinos sedientos de tierra y justicia, insatisfechos con una guerra injusta. Se sumaba a esto la existencia de un proletariado con gran experiencia en la lucha de clases y muy concentrado en algunas ciudades. Solamente los bolcheviques, conducidos por Lenin y fraguados a lo largo de las luchas contra el oportunismo, comprendieron que allí, en la Rusia, estaban reunidas las condiciones para la realización de la primera revolución proletaria victoriosa de la historia.

Grandes realizaciones y conquistas

Así, la política acertada del partido bolchevique no solo condujo al triunfo la insurrección armada como aseguró el establecimiento y construcción de un nuevo Poder, Los Soviet o el Poder político del proletariado, basado en la alianza operario campesina y más avanzada democracia: la dictadura del proletariado. El primer decreto del nuevo poder estatal socialista fue el de la paz con Alemania. Estableció todos los derechos reclamados por los trabajadores y transfirió el control de las fábricas a los operarios, entregó la tierra a los campesinos pobres, instituyó la igualdad de la mujer y respondió al problema de las nacionalidades y minorías nacionales oprimidas basado en el derecho de los pueblos a la autodeterminación, creando la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas ya en los primeros años.

Mientras la reacción y el imperialismo emprendían inútiles sabotajes y agresiones, el pueblo soviético dirigido por los bolcheviques, erguía monumentos a la capacidad y a la creatividad humanas, cosas que solamente el pueblo es capaz de realizar.

Primero en la guerra civil contra los parásitos burgueses, feudales y zaristas y para expulsar los ejércitos de 15 países que ocuparon la Rusia para socorrer las clases explotadoras derrotadas. Luego emprendió el camino de la construcción del socialismo en un solo país en las condiciones de cerco imperialista, para lo cual contó con el apoyo y solidaridad de millones y millones de trabajadores y progresistas en todo el mundo.

En el corto período de 25 años el naciente poder del proletariado enfrentó la guerra civil, realizó la electrificación e industrialización, la cooperativización del campo y también soportó la devastación indescriptible practicada por las hordas hitleristas, con el genocidio, la matanza y muerte de más de 25 millones de sus compatriotas. Ayudó en la liberación de innumeras naciones de las garras nazi-fascistas y reconstruyó nuevamente el país, saltando al frente de las naciones capitalistas más desarrolladas en el campo de la ciencia y de la técnica.

El significado internacional

La Revolución de Octubre sacudió el yugo del capital en todo el mundo, haciendo estremecer las bases del imperialismo. Y fraguó una nueva arma para el proletariado –la teoría y la práctica de la revolución proletaria–, apuntando para los pueblos oprimidos de todos los países el camino para el triunfo del socialismo, lo que elevó el marxismo a su segunda etapa, el marxismo-leninismo. Era el rompimiento del monopolio del poder político por la burguesía en el mundo y de la condición del mercado capitalista como mercado mundial único.
Alentados por los acontecimientos en la Rusia, los proletarios de todo el mundo redoblaron de iniciativa revolucionaria en Europa y en los Estados Unidos, además de innúmeros movimientos de liberación nacional en las colonias y semicolonias. Como se verificó en la China, la revolución democrática burguesa ganó un nuevo carácter con el liderazgo del Partido Comunista y del Presidente Mao Tsetung dirigida ahora contra el feudalismo, el capitalismo burocrático y el imperialismo.

El impacto de la Revolución de Octubre y su significado internacional y el impulso de la revolución china fue la confirmación de que, en la época del imperialismo, las luchas de liberación nacional se tornaron parte integrante de la Revolución Proletaria Mundial.{mospagebreak}

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Lenin discursa para as massas, por Aleksadr Guerassimov

El revisionismo moderno

Sin embargo, todos los avances alcanzados en la lucha revolucionaria y en la aplicación de las tareas de construcción socialista –para el desarrollo de las fuerzas productivas y la máxima satisfacción de las necesidades de las personas – se revelaron insuficientes para asegurar el desarrollo continuado de la revolución y acabar con el peligro de la restauración capitalista. Lenin afirmara que socializar los medios de producción era la tarea más fácil de la revolución proletaria después de su triunfo. Y que las tareas de eliminar las clases y sus restos y vestigios (las diferencias entre ciudad y campo, entre operarios y campesinos y entre trabajo manual e intelectual) eran las más difíciles y complejas, que para tanto demandaría muchos y muchos años.1

La dirección bolchevique, bajo el comando de Stalin a pesar de grandes progresos en la resolución de gigantescos nuevos problemas en la construcción socialista, no fue capaz de obtener a tiempo suficiente, comprensión sobre una cuestión crucial como la de la continuidad de la revolución en las condiciones del socialismo y de la Dictadura del Proletariado, en que la lucha de clases se tornaría más encarnizada y compleja. Mismo así, como comprueban hechos históricos, fue solamente después de la muerte de Stalin que la contrarrevolución se vio sin serios obstáculos para imponerse.

Kruschov comandó la restauración capitalista en la URSS difamando la dictadura del proletariado a través de las falsas denuncias de los "crímenes" de Stalin. Como, el Partido Comunista de la URSS, hasta entonces, tenía reconocidamente el papel de vanguardia del movimiento comunista internacional, las orientaciones de los restauracionistas arrastraron los países del campo socialista y los partidos comunistas del resto del mundo, llevándolos para el campo de la contrarrevolución. Mas, a esto resistió un grupo de partidos liderados por el Partido Comunista de China y el Partido del Trabajo de Albania. Bajo el liderazgo del presidente Mao y después de algunos años de lucha silenciosa, en 1963 se destapó la más tenaz batalla ideológica jamás vista. Mao, sustentando el Camino de Octubre y en la defensa del marxismo-leninismo, identificó en el XX Congreso del PCUS (realizado en 1956) el surgimiento y sistematización del nuevo revisionismo y desenmascaró la pútrida teoría kruchovista de las "tres pacíficas" y "de los dos todos".2

La investigación de las causas de la restauración capitalista en la URSS realizada por el Presidente Mao confirmaba la concepción marxista-leninista de que en el socialismo las clases y la lucha de clases continuaban existiendo, mismo que sobre nuevas formas. Mao afirmaba que después que el proletariado toma el poder, la lucha entre el camino socialista y el capitalista se agudiza y que no estaba garantido de antemano quién vencería a quién, lo que demandaría muchos años e inclusive muchas décadas. Y que dependía de la continuidad de la lucha de clases y de una correcta conducción del partido comunista para llevar a la abolición de las mismas.

Defendió la necesidad de distinguirse la diferencia de las contradicciones en la sociedad socialista que ocurren entre "nosotros y el enemigo" y de aquellas que ocurren "en el seno del pueblo", contradicciones de naturalezas diferentes y que para su solución demandan métodos diferentes.

Mao afirmó: "Nunca debemos olvidar la lucha de clases", lanzando la gran Campaña de Educación Socialista, el Gran Salto al Frente que desembocó en la Gran Revolución Cultural Proletaria. La GRCP movilizó centenas de millones de chinos en la defensa del poder para el proletariado como garantía del socialismo y la abolición de las clases para transitar al comunismo, meta final de la revolución proletaria, aportó grandes desarrollos al marxismo-leninismo, lo elevó a una nueva y tercera etapa, el maoísmo, e impidió por diez años la restauración capitalista en China.

Entretanto, mismo desenmascarados, astutamente los revisionistas modernos continuaron defendiendo la vía pacífica y la participación en los parlamentos, negando el Camino de Octubre, sirviendo a los imperialistas y a sus lacayos en los países dominados y provocando confusión entre las masas para apartarlas del camino revolucionario.

La lucha en Brasil

En Brasil, así como ocurrió en innúmeros países, la Revolución de Octubre impactó profundamente, concurriendo como uno de los factores más importantes que llevaron a la fundación del Partido Comunista en 1922, también los resultados del XX Congreso del PCUS y el revisionismo kruschovista provocaron grandes contradicciones.
Una fracción del partido se levantó contra el revisionismo de la dirección de Prestes y en defensa del marxismo-leninismo y del Camino de Octubre, reconstruyendo el partido en 1962.

Luego irguió la bandera del Pensamiento Mao Tsetung y de la Guerra Popular. Por insuficiencias de asimilación y dogmatismo de la dirección del partido, la Guerrilla del Araguaia fue derrotada. Esto bastó para que los enemigos del maoísmo en el partido saboteasen el balance crítico de aquella rica experiencia, hecha de sangre derramada por decenas de heroicos cuadros comunistas y masas, para abandonar la línea revolucionaria y capitular.

Hundiéndose en el revisionismo hohxista3, la dirección de Joao Amazonas, en los últimos años de la década de 1970, liquidó con el Partido Comunista de Brasil como partido revolucionario del proletariado, lo que dio lugar, en los años siguientes, a una organización revisionista con la sigla PcdoB.

En el aniversario de los 90 años de la Revolución Rusa, el revisionista PcdoB de Renato Rabelo, como todo buen revisionista, se apresó a exaltarla como "el más destacado acontecimiento social y político de la humanidad"4, para después concluir que, eso sin embargo, es cosa del pasado.

En su nota, criticó un supuesto "comando ultra-centralizador"5 del Estado Soviético, que tendría "debilitado la democracia socialista"6. Esto, para atacar la Dictadura del Proletariado y sustentar la dictadura burguesa-burocrática-semifeudal instalada en Brasil, clasificada por él como "democracia".

Dice también la nota, que las condiciones objetivas, de cuando la Revolución de Octubre, no existen más en la actualidad, ya que "cambiaron las características actuales del capitalismo"7 lo que llevaría a la necesidad de lucharse por el socialismo dentro de las nuevas condiciones del siglo XXI. Comprensible por cualquier colegial. Sin embargo, estas observaciones tienen el objetivo de defender tesis revisionistas como las presentadas por Luiz Fernández, tiradas de "las lecciones de las experiencias fracasadas del socialismo en el siglo XX", de nuevos caminos a través de la "preservación de mecanismos de democracia representativa".8

Hoy, además del kruchovismo clásico, surgen nuevas modalidades de revisionismo. No existen solamente posiciones como las del PcdoB o la de Chávez en Venezuela, que habla sobre un socialismo del siglo XXI sin la destrucción de la máquina burocrática-administrativa-militar de la burguesía, sin Dictadura del Proletariado, sin expropiación de la burguesía, de los latifundios y del imperialismo y socialización de los medios de producción.

Existen todavía procesos en los que, después de años de luchas heroicas de las masas en la guerra revolucionaria, sus direcciones pasan a predicar argumentos semejantes, deponiendo las armas e integrándose al Estado reaccionario. También acusan de dogmáticos a quienes persisten en la defensa intransigente de los postulados esenciales del marxismo y del Camino de Octubre, para justificar su capitulación ante el imperialismo y embelezar el capitalismo y perpetuar su Estado. El Presidente Mao ya había alertado sobre ese truco, respondiendo a los ataques kruchovistas afirmando que todos los desvíos, entre ellos el dogmatismo, eran maléficos, mas que, ciertamente, el peligro principal continuaba siendo el revisionismo.{mospagebreak}

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Lenin Proclama o Poder dos Soviets, por V. A. Serov

El triunfo electoral del oportunismo

El predominio del revisionismo moderno de Kruschov en el interior del movimiento comunista de América Latina lo adiestró en las ilusiones constitucionales y causó profundas secuelas y reacciones de todo tipo como la influencia del foquismo. Después de la derrota de los procesos revolucionarios en la región, en las décadas de 1960 y 1970, y motivado por la carencia de una dirección proletaria que había sido esfacelada por la contrarrevolución y con el consecuente reinado del revisionismo, se creó el ambiente para el surgimiento de una cierta "nueva izquierda" con discursos radicalizados y grandes apetitos oportunistas y electoreros.

Ex guerrilleros arrepentidos, nacionalistas, trotskistas de las diversas sectas, sectores de la iglesia católica y sindicalistas formados por los institutos yanquis para el "sindicalismo libre" se conformaron en un verdadero cartel del oportunismo. De las fuerzas que continuaban en la lucha armada, salvo raras excepciones, capitularon y renegaron la revolución en las décadas siguientes de 1980 y 1990. Entre las que siguieron con la lucha armada revolucionaria, rigurosamente apenas el Partido Comunista de Perú continuó sustentando el marxismo-leninismo a través del maoísmo y de la guerra popular.

Y mismo con los duros golpes sufridos en el auge de la ofensiva general de la contrarrevolución mundial en el inicio de la década de 1990, la Revolución Peruana continuó de frente con la guerra popular combatiendo la capitulación y enfrentando el viento y la marea. En otras partes del mundo continuaron las guerras populares: en Turquía, Filipinas y en India. Luchas clasistas y revolucionarias continuaron en muchos países y han propiciado el surgimiento y resurgimiento de partidos comunistas auténticos. La lucha antiimperialista, a cada día crece y tiene inspiración en la heroica resistencia patriótica en Irak, en la resistencia palestina, y en Afganistán.

Cabalgando las masas que abrieron el siglo XXI resistiendo desesperadamente a las políticas del imperialismo, de saqueo, y superexplotación y prometiéndoles el cielo, el cartel del oportunismo triunfó electoralmente y de manera encadenada en la mayoría de los países de la región. Y al alcanzar la gerencia del viejo Estado, traicionan las mínimas promesas, dedicándose a aplicar las políticas que decían combatir y a presidir la represión da las masas.
Integrando el cartel oportunista, también están encallecidos revisionistas y partidos que se escudan tras la máscara de marxistas-leninistas y mismo maoístas. Juntos anuncian el surgimiento y papel central de nuevos "actores sociales", según ellos, revelados por la nueva realidad surgida en el mundo con la falencia del "socialismo real" y el establecimiento de una "Nueva Orden" de la "Globalización" Proclamando el fin o secundarización de las clases, apuntan como agentes transformadores la gama de manifestaciones denominadas de "movimientos sociales": las "ONGs" el "ecologismo", la "cuestión de género" y "homosexualismo", el "indigenismo" el "neoanarquismo", la "cuestión racial" y "anti-Globalización".

Pese al discurso de "transparencia" y "horizontalidad" anunciados con bombos y platillos, la práctica de sus organizaciones y de sus gobiernos se iguala a los más vulgares y rastreros métodos burgueses de autoritarismo, populismo, del control de las organizaciones sociales, la corporativización de las masas y el más demagógico asistencialismo.
Mas, en toda Latinoamérica, mismo dentro de un ambiente de ofensiva de carácter general de la contrarrevolución en el ámbito mundial, las masas resisten y cada vez crecen más las luchas combativas. Mismo que el oportunismo haya prevalecido transitoriamente, desviando las masas del camino revolucionario para mantenerlas atadas al viejo Estado, las luchas y rebeliones son prenuncios de un nuevo momento de situación revolucionaria en desarrollo.
La base objetiva de esta situación fue generada por la crisis crónica de un sistema semicolonial, secularmente impuesto en el continente por el imperialismo, principalmente yanqui, que empuja al pueblo para el combate. En los últimos años, esta crisis se agravó por consecuencia directa de la descomposición de la propia base material y del impacto sobre ella de la reestructuración mundial del capitalismo llamada de "globalización".

El surgimiento de estos gobiernos caracterizados por los analistas burgueses, como giro a la izquierda en Latinoamérica, representa nada más que, en última instancia, la reacción de la fracción burocrática de la gran burguesía de los países de la región. Estas que fueron, después de décadas enteras de hegemonía, destronadas del centro del aparato del Estado y hacen del proyecto electoral de los oportunistas reformistas burgueses, la esperanza de retomar la posición perdida, reestructurar el Estado e impulsar el capitalismo burocrático. Existe una relación indisoluble entre la existencia del imperialismo, de las colonias y semicolonias por él esclavizadas y dominadas, con el problema nacional, la democracia y la conquista del Poder por el proletariado. Por este motivo, en América Latina, el verdadero camino del socialismo, muy lejos de las caricaturas de socialismo y quimeras vía "referendos", es el de la lucha dura y prolongada de la revolución de nueva democracia. Esto como condición inevitable para barrer la semifeudalidad, el capitalismo burocrático, y la dominación imperialista, realizar la revolución de Nueva Democracia y pasar ininterrumpidamente a la revolución socialista, sirviendo al mismo tiempo a la revolución mundial y a la meta final del comunismo.

Así es que dentro de este contexto, el gran desafío para las masas populares latinoamericanas, como del resto del mundo, es más que nunca, el de seguir el Camino de Octubre. El Camino de Octubre, confirmado por la experiencia de todas las otras revoluciones populares y proletarias, enseña que es necesario desenmascarar el oportunismo y el revisionismo liberando las inmensas energías revolucionarias de las masas y crear la fuerza armada revolucionaria, para derrotar la reacción local y al enemigo común, el imperialismo. En fin, los factores que aseguraron el triunfo del Gran Octubre pueden ser traducidos todos en una sola verdad proferida por Lenin: "Educar el partido y las masas en el combate implacable al oportunismo y en la violencia revolucionaria".

Al aplicar un golpe certero en el enemigo común, la Revolución de Octubre dio a los pueblos de todos los países un ejemplo y mostró el camino de la lucha de liberación de las masas explotadas y oprimidas. Mostró los medios para las masas concretizar el derecho de decidir sobre sus propios destinos. ¡Los enseñamientos de la Revolución de Octubre y el Camino de Octubre seguirán vigentes hasta que la burguesía y toda reacción sean barridas del poder en todo el mundo!


1) Lenin –Economía y Política en el período de la dictadura del Proletariado–obras completas
2) "Tres pacíficas" y "Dos todos" fue como denominó el Presidente Mao al conjunto de tesis de Kruschov presentados en el XX Congreso del PCUS y sistematizados por el XXII. Las Tres pacíficas son: coexistencia pacífica, transición pacífica y emulación pacífica, con las cuales se pregonaba la imposibilidad del camino revolucionario en los países capitalistas y en la lucha de liberación de los pueblos y naciones oprimidas, en un mundo en que existían bombas atómicas. Por lo tanto, apenas restaba al proletariado y pueblos oprimidos intentar el camino del parlamento burgués para su liberación; la paz debería ser conseguida a cualquier precio y que el socialismo vencería probando al mundo por la comprobación práctica (en la URRS) que él era el mejor sistema social.
Los "dos todos" son: Estado de todo el pueblo y Partido de todo el pueblo, con lo que fundamentaba que el Estado socialista era ahora un Estado de todo el pueblo, pues no existían más clases antagónicas en la URRS, y por lo tanto, terminaba la necesidad de la Dictadura del Proletariado. Negaba con esto la existencia de las clases y de la lucha de clases en todo período del socialismo y revisaba el concepto marxista de Estado, en el cual el Estado es producto de la sociedad de clases siendo él el instrumento especial de represión de la clase dominante. Y también negaba el carácter de clase del Partido comunista, denominándolo partido de todo el pueblo y no más partido del proletariado.
3) De Hohxa, líder del Partido del Trabajo de Albania. El revisionismo de Hohxa consiste en negar la existencia de las clases y de la lucha de clases en el socialismo y de amarrarse al dogmatismo. Después de reconocer las contribuciones de Mao al marxismo-leninismo, volvió atrás pasando a negarlo y atacarlo, haciendo coro con la reacción imperialista.
4) Nota del PcdoB sobre los 90 años de la Revolución Socialista de 1917, en la Rusia, 29 de octubre de 2007 (sitio vermelho.org.com.br)
5) Ídem
6) Ídem
7) Ídem
8) Desafíos del socialismo en el siglo XXI – Luiz Fernández PcdoB – sitio vermelho.org.com.br
Traducción: Este endereço de email está sendo protegido de spambots. Você precisa do JavaScript ativado para vê-lo.

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