Agentes de "rehabilitación" torturan joven hasta la muerte

A- A A+

Traducción: Enrique F. Chiappa

No obstante tenga el nombre de Departamento General de Acciones Socio-Educativas, el Degase semeja mucho una cárcel. Muros altísimos, portones con vigilancia, rejas hasta en el sector administrativo y algunas celdas en el Centro de Triagem. En esta unidad Andrew Luiz da Silva Carvalho, de 17 años, fue brutalmente torturado y murió después de ser agredido por cinco agentes estaduales, de acuerdo con los adolescentes que presenciaron el hecho.

http://anovademocracia.com.br/40/04.jpg Conforme a las declaraciones de los agentes, Andrew agredió uno de ellos, hubo reacción y él habría muerto después de caer del tejado cuando trataba de huir. La causa de la muerte fue registrada como decurrente de herida por traumatismo, hemorragia de la meninge y traumatismo craniano. Los adolescentes cuentan que fue golpeado con silla, mesa y patadas. Además los agentes tendrían quebrado cinco palos de escoba contra el cuerpo de Andrew y usado una arma improvisada con un coco dentro de una bolsa plástica, formando una especie de arma medieval. Los agresores fueron suspendidos por el director-general Eduardo Pires Gameleiro por 30 días y fue abierta una investigación administrativa para verificar las responsabilidades.

Andrew fue llevado para el Degase en la madrugada del 1º de enero junto con el adolescente F. L. S., ambos acusados de robar dos coroneles del Ejército yanqui, siendo uno de ellos cónsul. Ellos pasaban la llegada del año nuevo en la playa de Copacabana. Los bienes declarados por los militares extranjeros son: un teléfono celular Nokia 5200, un aparato iPod, un celular Motorola, un par de anteojos, un reloj de pulso marca Victorinox Army y R$ 57,00 en dinero. Sin embargo, por la ley brasileña, nadie puede ser considerado culpado después de haber sido procesado y la sentencia transitada en juzgado.

Detenido en el Instituto Padre Severino, F. L. S., recibió la visita de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa en el día 7 de enero. Estaba muy lastimado (probablemente fue agredido) y confirmó relatos de los demás adolescentes: Andrew habría sido golpeado hasta la muerte. Su madre, Deize Silva de Carvalho. De 36 años, concedió una extensa entrevista a AND. Extremamente abalada, lloró mucho al mirar para la foto del hijo yendo a trabajar en el primer día como mozo.

— Él quería cambiar de vida. Quien no quiere cambiar de vida no usa un zapato 43 calzando 45. Algunas veces llegaba a casa renqueando y tenía que colocar los pies en agua caliente. Su sueño de consumo era juntar dinero para conocer su padre en USA, adonde fue a trabajar cuando tenía 3 años.

Deize afirmó que su hijo era muy querido por los vecinos y por la familia, lo que fue confirmado por Luma Rodríguez, de 19 años, estudiante y vecina de Andrew en el morro de Cantagalo, en Copacabana.

— Él era una persona buena con todo mundo, alegre. Gustábamos de ir a la playa, al shopping. Antes de suceder eso, pasamos el final de semana todo yendo a la playa de Copacabana.

La madre de Andrew cree que las agresiones fueron una venganza de los agentes contra su hijo, que ya había pasado por el Degase en 2006.

— Él había dicho que allí era un parque de diversiones. Y durante los 45 días en el Padre Severino se quejó de haber sido agredido. Y los agentes decían: 'Ahora dile a tu madre que estas en un parque de diversiones. Por que después vas a conocer el parque de los horrores, el tren fantasma y la casa embrujada'. Hay personas que me reconocieron y me dijeron que fue golpeado violentamente. Dicen que nunca vieron algo igual. Estoy muy indignada por que el sábado mi hijo estaba seguro, en una casa del Estado, en un centro de internación, pero con personas descalificadas, que ni puedo llamar de ciudadanos... Él ya iba a pagar por lo que hizo. No tengo palabras... Estoy viviendo a base de calmantes — dijo Deize, extremamente abalada.

Siyney Teles da Silva, que fue director-general del Degase en 2002, destaca la incompetencia de los agentes.

— Esta tragedia sucedió por que se da prioridad a la represión en vez de la contención. Por que el agente con perfil de educador sabe contener al adolescente sin ser violento ni agresivo, hasta por que allí dentro ya está contenido. La reacción fue desproporcionada a la acción por falta de capacitación profesional — afirmó.

Sydney apunta la responsabilidad del gobierno Sergio Cabral en el episodio:

— La postura de este gobierno legitima esas acciones. Un gobierno que coloca el 'caveiron' (vehículo policial blindado) para entrar en la favela, un gobierno que dice que un tiro en la favela Corea no es la misma cosa que un tiro en Copacabana, ese gobierno pasa el mensaje de que las acciones letales son permitidas.

Depósito de pobres

El caso de Andrew es emblemático debido a la violencia directa, más visible, mas también llama la atención para la negligencia del Estado con respecto a las unidades de detención y de acogimiento de adolescentes, lo que no deja de ser un tipo de violencia. Estos establecimientos, a su vez, vienen perdiendo sucesivamente la función educativa. En su lugar, es establecido un sistema de control social a través de la represión brutal dirigida a los segmentos de baja renta. Como dice el subdirector del Degase, Miguel Ángelo Vilella, responsable por el Centro de Triagem: "la mayor parte de los jóvenes viene de familias desestructuradas, de baja renta, criados por tíos, abuelos, oriundos de las comunidades. Quien es de clase media generalmente no pasa por aquí, las cosas se acaban resolviendo en la propia comisaría".

Esta forma de contener la pobreza se torna más usual con el desarrollo del sistema neoliberal. Como afirma Alessandro De Giorgi, en el libro La miseria gobernada a través del sistema penal (Revan), "la economía pos-fordista parece depender cada vez menos de la cantidad de fuerza de trabajo directamente empleada en el proceso productivo. El pos-fordismo inaugura un régimen de exceso. Parcelas crecientes de la fuerza de trabajo, expulsas de los contextos productivos en reestructuración, fueron así a aumentar el ejército de la población desempleada, no empleada y subempleada".

Según Sydney Teles da Silva, hubo un gran aumento en el número de adolescentes aprehendidos en espacio de una década (1995- 2005), justamente en el momento en que las políticas neoliberales fueron implementadas con mayor vigor en el país. En este período fueron construidas dos unidades, siendo que una de ellas la Joao Alves está abarrotada. Con capacidad para abrigar 120 adolescentes, la institución tiene hoy 205 jóvenes en sus dependencias. Además, el Instituto Padre Severino, el Centro de Atendimiento Intensivo de la Baixada y los educacionales Santos Dumont y Santo Expedito operan en el límite.

El sociólogo Löic Wacquant completa el raciocinio. Auque se refiera al sistema carcelario, el análisis vale también para las instituciones que abrigan los adolescentes: "El encarcelamiento sirve para neutralizar y estocar físicamente las fracciones excedentes de la clase operaria, notadamente los miembros desposeídos de los grupos estigmatizados que insisten en mantenerse 'en rebelión abierta contra su ambiente social'" (Punir los Pobres, Revan).

La madre de Andrew, que no es socióloga, mas que vende comidas simples en una universidad carioca, también identificó, a su manera, en el centro de la cuestión:

— Rico cuando comete alguna infracción tiene problemas sicológicos. Ahora, cuando es pobre no tiene. 'Pobre es ladrón, sinvergüenza y tiene que morir'. Es eso que nuestro gobernador (Sergio Cabral) dice en las entrevistas.

Edição impressa

Endereços

Jornal A Nova Democracia
Editora Aimberê

Rua Gal. Almério de Moura 302/4º andar
São Cristóvão - Rio de Janeiro - RJ
Tel.: (21) 2256-6303
E-mail: [email protected]

Comitê de apoio em Belo Horizonte
Rua Tamoios nº 900 sala 7
Tel.: (31) 3656-0850

Comitê de Apoio em São Paulo
Rua Silveira Martins 133 conj. 22 - Centro
Reuniões semanais de apoiadores
toda segunda-feira, às 18:45

Seja um apoiador você também!

Expediente

Diretor Geral 
Fausto Arruda

Editor-chefe 
Matheus Magioli Cossa

Conselho Editorial 
Alípio de Freitas (In memoriam)
Fausto Arruda
José Maria Galhasi de Oliveira
José Ramos Tinhorão 
José Ricardo Prieto
Henrique Júdice
Hugo RC Souza
Matheus Magioli Cossa
Montezuma Cruz
Paulo Amaral 
Rosana Bond

Redação 
Matheus Magioli Cossa
Ana Lúcia Nunes
Matheus Magioli
Rodrigo Duarte Baptista
Vinícios Oliveira