Fascismo ayer y hoy

Fascismo ayer y hoy

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Versão: Enrique F. Chiappa

Entrevistando Cecília Coimbra, 65 años, fundadora y actual vicepresidenta del Grupo Tortura Nunca Más. Pos doctora en psicología y profesora del departamento de Psicología de la UFF, además de consejera del Consejo Regional de Psicología de Río de Janeiro y autora del libro Operación Río-o mito de las clases peligrosas (Ed. Oficina do Autor/ Intertexto— 2001).

Hoy se trabaja con concepciones extremamente fascistas. El fascismo social se alastra con el neoliberalismo y las personas no se dan cuenta de eso

Cecília Coimbra

 

Gustaría trazar un paralelo entre los grupos de exterminio que existían durante la otra dictadura y las milicias.

— Los grupos de exterminio que existían durante la dictadura militar comenzaron a se formar un poco antes de los años 50. Eran organizaciones de policiales que se desenvolvieron de una manera casi espontánea, los llamados “hombres de oro” fueron los primeros y se unieron justamente en cima de esa cuestión: de acabar con la criminalidad. Después vienen a dar origen a los llamados grupos de exterminio, que fueron muy favorecidos por la propia dictadura militar y denominados de “escuadrón de la muerte”. O sea, instituyen la pena de muerte. Ignorando la legislación vigente, con el argumento de que las leyes no resuelven el problema, ellos propios pasan a hacer justicia con sus propias manos y normas. Esto tenía apoyo de amplios segmentos de la sociedad ya al final de los años 50, y al inicio de los 70, con la dictadura militar ya instalada muchos de estos policiales son llamados para participar del aparato represivo y de las agencias de información. Uno de ellos es Sergio Paraños Fleury, en San Pablo. En 68 después de decretado el AI-5 (Acto Institucional nº 5) y principalmente durante los 70 cuando se implanta efectivamente el terrorismo de estado en Brasil, esos grupos de exterminio pasan a actuar con mayor libertad y con respaldo del gobierno dictatorial. Tenían la tarea de limpiar las calles de las ciudades de criminosos y marginales.

¿En qué sentido era ese respaldo del gobierno?

— Respaldo por ejemplo que Fleury tenía para transitar libremente entre el DOI-CODI de San Pablo y los grupos del escuadrón. En el DOI-CODI de Río de Janeiro, donde estive presa, me llevaron para un local, que no era de tortura, o lugar era usado a veces para interrogatorio, y tuve la sensación que se trataba de una sala de reuniones. En la pared había un cuadro con el símbolo del escuadrón de la muerte: la calavera con las dos tibias atravesadas, y las iniciales EM. Durante mi prisión que aconteció de Agosto a Noviembre de 1970 percibí que había un policial que talvez no hiciese parte de las torturas, yo nunca lo vi ligado directamente a eso, él pertenecía al DOI-CODI y tenía por función entrar en nuestras celdas acompañado de un perro e inspeccionarnos. Pasaba lista de mañana y de noche. Este tipo, que nunca conseguí saber su nombre, usaba un anillo que exhibía con orgullo, con los símbolos del escuadrón. Entonces vea usted como el escuadrón de la muerte en aquella época, 1970, se entrelazaba con el aparato represivo. Algunas personas actuaban en ambos y no se importaban en disimularlo. Existe un trabajo muy bonito de un desembargador Sr. Sérgio Verani en un libro intitulado: “asesinatos en nombre de la ley” y es donde él cuenta como surgieron los llamados autos de resistencia.

El auto de resistencia aparece antes que la dictadura militar. Al final de los años 50, inicio de los 60, e inclusive con el apoyo de ese grupo de Río de Janeiro “hombres de oro”. ¿Y qué son los autos de resistencia, que hasta hoy continúan funcionando, y que fueron utilizadísimos durante la dictadura? Fueron utilizados también y principalmente por los escuadrones. Y por el aparato represivo. Es prender un ciudadano, torturarlo y después simular que resistió a su prisión. La persona es tirada al medio de la calle, muerta o moribunda y se escenifica la reacción a la prisión, que era una de las muertes oficiales que la represión en la época daba: muerto en tiroteo, atropellamiento y suicidio. Simplemente el miembro de la represión iba a la comisaría y registraba, sin necesidad de testigos, que aquella muerte había sido por resistencia a la prisión. Y legalizaba el caso. Es una manera de tornar legal el asesinato. En la época en que aquí en Río de Janeiro el gobernador era Marcelo Alentar, entró para la Secretaría de Seguridad Pública Newton Cerqueira un oficial del Ejército que había pertenecido a los servicios de información de la represión. Él instituyó la “gratificación bang-bang” aquí: cuanto más bandidos matasen más los policiales tendrían sus salarios aumentados. Algunos policiales tienen esta gratificación hasta hoy.

Antes de hablar de hoy, de las milicias, gustaría de saber si había apoyo de empresarios a esos escuadrones de la muerte.

— Sin duda. Nunca conseguimos comprobar nada, pero en un libro escrito por un abogado ex preso político, Aton Fon Filho, que trabaja con el Movimiento Sin Tierra y su hermano, es contado de forma preliminar como grupos de empresarios paulistas apoyaron la OBAN (Operación Bandeirantes). La OBAN surge en 1969, y fue un laboratorio de experimentación de cómo operar con la represión de una forma más científica y unificada. El origen de los DOI-CODIs fue la OBAN, que buscó unificar todas las fuerzas represivas, tanto estaduales cuanto federales. Entonces había, además de la Marina, del Ejército y la Aeronáutica, Policía Federal, Policía Civil, principalmente los DOPS (Departamento de la Orden Política y Social), Cuerpo de Bomberos, Policía Militar, era la unificación de todas las fuerzas que pudiesen actuar contra la oposición. El aparato represivo en Brasil, mas do que nunca, se sofisticó. Junto con esos grupos de exterminio, existían los grupos paramilitares: Comando de Caza a Los Comunistas y una serie de grupos formados por oficiales de las Fuerzas Armadas y algunos aliados que actuaban directamente con la cuestión de los opositores políticos. Los escuadrones de muerte no, ellos operaban exclusivamente contra los pobres.

Cierta vez, cuando estaba presa, fui amarrada y llevada para el patio del DOI-CODI y me dijeron que sería fucilada y que mi cuerpo aparecería tirado por las calles, del mismo modo que el escuadrón se libraba de los cadáveres de delincuentes. Claro era mentira, más una manera de torturar, simulando hasta el último instante el ritual de fusilamiento; práctica común para con los presos políticos en aquellos tiempos. Era clara la conexión del aparato represivo de la dictadura con los escuadrones.

¿Cuál es la situación ahora?

— Hoy en día es un poco diferente. Esas milicias que están actuando, formadas también por policiales, tientan obtener el apoyo de la población, y consiguen solo que a través de la fuerza, y cobran de los moradores por ese tipo de limpieza. Quiere decir, antiguamente esos servicios eran cobrados de otras formas. Ahora, esos grupos de policiales, o de ex policiales, que hacen parte de las milicias, que ocupan esas regiones que de modo general son fabelas, suburbios pobres, hacen el mismo tipo de limpieza social y, más aun, cobran por el trabajo de manera compulsiva.

Entonces hay semejanzas y diferencias.

— Hay si. Considero que hoy existe otro contexto, el neoliberalismo está allí, la cuestión del desempleo es muy grande, pienso que son otras las fuerzas que atraviesan y también que existe toda una propaganda, especialmente producida por los medios de comunicación de masa dominantes, diciendo que con el pobre está la criminalidad. Esto ya era presente en los años 60, 70, pero hoy, principalmente con esa política de tolerancia cero que esta siendo exportada, globalizada por EUA, donde todo y cualquier sospecho, cualquier pequeño delito es criminalizado, especialmente aquellos practicados por la pobreza, esto se agrava cada día más. Es una producción de formas de uno percibir, sentir, y actuar en el mundo— crea, lo que llamamos de una cierta “subjetividad”, en el sentido de convencernos que efectivamente es necesario eliminar el pobre. Sobretodo hoy que no hay mercado de trabajo para él. Ahora es diferente de aquello que Marx decía del ejercito industrial de reserva: “siempre es bueno tener un grupo de personas…”. Porque así se puede baratear el salario, ante cualquier movimiento de huelga es solo despedir, por que siempre hay personas precisando. Hoy esto no es más necesario, por que no hay mercado de trabajo para esta gente. Por la lógica actual, este ejército industrial de reserva tiene que ser exterminado. Hoy se trabaja con concepciones extremamente fascistas. Aquí es que entra la cuestión del fascismo social que se alastra con el neoliberalismo. El ser humano es deshumanizado de una forma muy violenta. Algunos son humanos otros no. Esta es una producción muy eficiente que esta en los entrenamientos de la policía militar, en las escuelas de las fuerzas armadas, de vez en cuando, conseguimos saber que algún aspirante murió durante entrenamiento. Van se formando no solamente torturadores, se forman exterminadores. Por que hoy no es solo la tortura que interesa, en esta sociedad en que vivimos interesa el exterminio de la pobreza. No por acaso criminalizamos todo el tiempo la pobreza. Que es la noción de que tan importante es aquello que el sujeto hizo cuanto lo que pueda venir a hacer. Entonces, si es pobre, negro habitante de la periferia, cuidado con él. Este dispositivo de peligrosidad está presente en nuestro cotidiano. Y hoy mucho más de que antes. Mucho más de que cuando emerge en mediados del siglo XIX en Europa. Hoy con el neoliberalismo, se torna fundamental para “apaciguar”, y para mantener la llamada paz social. Por este motivo algunos segmentos precisan ser exterminados. Y la sociedad aplaude. Esta fue la política de Giulliani, intendente de Nueva York, que comienza a aplicar la llamada política de tolerancia cero.

Que es vendida por la mayoría de la imprenta como si fuese la gran solución para la violencia

— Solo que no es bien así. La criminalidad continúa. Esa política de tolerancia cero está muy encima de un cuadro neoliberal, donde es necesario ejercer un control efectivo sobre esas masas que pueden tornarse peligrosas por que no hay empleo para ellas, entonces debemos criminalizarlas, lo que hoy se torna más importante que nunca, y vamos hacer con que la legislación se torne más dura. Aumento de penas, pena de muerte, prisión perpetua, reducción de la mayoridad penal, todo está dentro de la misma lógica. Y esta es una lógica fascista, que se impone cada vez más. No es por acaso que esas poblaciones pobres, que también están engullendo toda esa subjetividad, pasaron a apoyar las milicias. No es por acaso. El miedo, existen varios trabajos sobre eso, la producción del miedo, de la inseguridad, como el neoliberalismo va produciendo formas de control social por el terror. Pasas a tener miedo de salir a la calle.”No paso más por la línea Vermella, no paso más por la Línea Amarilla”. Vas produciendo determinadas subjetividades que, para la clase media y para las elites, pasa a no existir otra alternativa que criminalizar la pobreza. O sea para continuar con mi calidad de vida, mi vida tranquila, tengo que retirar todos eses que colocan en riesgo mi seguridad. Nunca se mato tanto como hoy para se defender la vida. Exterminase para defender la vida. Es la paradoja hoy del neoliberalismo. Y esas milicias actúan en este contexto. No es un contexto específico de Brasil. Es mundial, de globalización de sociedad de control, donde es necesaria la criminación de determinados segmentos. Toda la política de USA, no solo la de tolerancia cero, está pautada en cima de eso. En nombre de los derechos humanos, en nombre de la vida, se extermina y se tortura.

¿Es un estado fascista?

— ¡Lógico! No es ni el Estado, es el fascismo social imperando. Es una sociedad que va tornándose fascista y no se da cuenta de esto. Y ninguno de nosotros esta inmune. Muchas veces estas fuerzas nos atraviesan y acabamos defendiendo penas más duras, “Hay que reprimir, más policía en las calles…”. Las personas no se dan cuenta que esas fuerzas fascistas nos atraviesan. A veces necesito defender mi punto de vista con mi propia familia, con amigos, amigos de la propia Universidad UFF, en el curso de psicología. Mucha gente entra en ese clima de miedo, terror, de inseguridad. Allí la única lógica que surge como solución es la lógica represiva. No es por acaso que las milicias están haciendo tanto suceso y reciban apoyo de las poblaciones locales.

¿Por qué la pobreza incomoda tanto a la lógica liberal?

— Esto viene ocurriendo hace mucho tiempo, En mi libro Operación Río-el mito de las clases peligrosas, voy mostrando como, desde el dispositivo de la peligrosidad en el siglo XIX, el surgimiento de varias teorías racistas, eugenesistas, higienistas, un movimiento inclusive partiendo de los médicos, psiquiatras, jueces, juristas, del inicio del siglo XX en Brasil y es fuertísimo ese movimiento. Sobre un médico que era representante del movimiento de la eugenesia, en el libro cuento como él predica defendiendo la esterilización de los locos, mendigos, prostitutas, alcohólicos, que vagaban por las calles, o sea, de la población pobre. Esto en 1920. Entonces ese pensamiento de que con el pobre está el peligro existe porque se considera el pobre inferior. Nosotros vivimos todavía una tradición esclavista, un país que vivió 300 años de esclavismo no esta inmune a esto. Son producciones fortísimas, donde existen segmentos que son menos humanos que otros, o ni son humanos. Hoy las musiquitas de la PM (Policía Militar) hablan sobre eso durante el entrenamiento de los soldados y oficiales de la PM. Van apuntando que aquel que vive en la fabela es un enemigo, no es humano. Estas subjetividades nos atraviesan. Si vemos un tipo mal vestido, de noche, en una calle oscura, ya nos desesperamos:”Ese va me asaltar”. Y si por lo contrario él te ayuda, te preguntas: “¿Pero como?”. Por que es como si fuese de la naturaleza de él. O sea la calle es el lugar del peligro; el lugar seguro es el hogar. Que es la producción burguesa, de la familia nuclear burguesa, del hogar como abrigo, como espacio de seguridad, y la calle como espacio de enfermedades, del peligro, del vicio. Aquellos que viven en la calle son viciosos, son peligrosos, son criminosos. Esto no viene de ahora. Es claro que hoy en día empeoró. No es por acaso que se mata mendigo, que se quema mendigo. “Menos un no humano y peligroso para estorbar mi seguridad”. Cada vez más la vida vale menos. En nombre de los derechos humanos Bush está invadiendo y haciendo lo que hace. Yo creo que debemos hablar de derechos humanos de otra forma. No como siempre hablaron por que ellos emergen de con las revoluciones burguesas. Cuando los derechos humanos comienzan a ser afirmados para segmentos que nunca tuvieron derechos, somos acusados de defender bandidos. Por que esos segmentos nunca tuvieron derechos garantizados, ni nunca tuvieron derechos. Hablar de derechos humanos para esos segmentos parece chiste, una bobera, por que ellos nunca los tuvieron. Hoy el neoliberalismo impone esto: el exterminio macizo de determinados segmentos. En nombre de la vida es que se mata.

¿Cómo se encaja el linchamiento de Saddam Hussein en este contexto?

— Es la misma cosa que Bin Laden, que fue financiado por el gobierno de USA, por las potencias dichas civilizadas, las mismas que respaldaron gobiernos tiránicos, gobiernos dichos no civilizados, pero esos gobiernos, esos regímenes existieron por que fueron apoyados por las potencias dichas civilizadas, y después cuando no sirven más, transforman el sujeto en un enemigo a ser exterminado. Y debe ser exterminado de forma bárbara para ejemplo de todos. Es un tirano, fue un tirano. Pienso que nadie puede defender un tirano; el problema es cuando este tipo de régimen es alimentado por las potencias occidentales porque interesa al capitalismo. Como interesó en América Latina en los años 60 y 70 la existencia de dictaduras militares. Interesó al capitalismo. El gobierno de USA apoyó. Apoyó e incentivó los golpes militares en ese período.

Peor que el ejemplo o aquella cena del ahorcamiento de Saddan Hussein, es naturalizar determinados procedimientos perversos. Determinadas acciones perversas, crueles son permitidas. Se acaba naturalizando la tortura y los procedimientos crueles y degradantes.

Quien impuso aquel tratamiento también es tirano. La cuestión es saber lo que permanece en la cabeza de las personas, y como ellas son llevadas a pensar de esta o de aquella manera.

— ¡Lógico! ¿Quién es el enemigo hoy? ¿Quién es producido como enemigo? Yo digo, en broma claro, que es otra doctrina de Seguridad Nacional internacionalizada. Por que la doctrina de Seguridad Nacional que vigoró en los países de América Latina en aquel período de los años 60 y 70 justificando las dictaduras militares, invocaba la figura de un enemigo interno. “Es aquel que está amenazando la seguridad del régimen”. Ese tiene que ser…Entonces nosotros fuimos perseguidos y exterminados cuando juzgaron necesario. Hoy se produce otra doctrina de Seguridad Nacional, solo que internacionalizada, globalizada digamos así. ¡La lógica es la misma, la lógica es fascista! Entonces se producen enemigos que no son considerados humanos. Como nosotros que no éramos considerados humanos por la represión. Cierta vez un guardia me preguntó: “¿Vos tenés hijos?”. Cuando él vio la foto que mi madre había conseguido mandar para mí, en la celda, se sorprendió. Por que había sido hecho un lavaje cerebral, toda una preparación, un entrenamiento, para considerar que comunista no era humano y que no conseguía concebir un hijo.

¿Podrías explicar mejor la teoría de la producción de subjetividades?

— Este es un concepto traído por un sicoanalista militante francés llamado Félix Guattari. Él dice que tan importante o más que la producción de acero, que la producción de hierro, que la producción de las dichas “riquezas” que lo más importante en términos de dominación es producir subjetividades. Son las formas que tenés de percibir, pensar, sentir y actuar en el mundo. Y estas formas no están en el interior del sujeto, no es una esencia del sujeto. Es una producción social e histórica. Mis sentimientos, mis formas de pensamiento, de percibir el mundo y de actuar en el mundo, son producciones históricas y sociales. Y es eso que los medios de comunicación de masa hacen. Hoy uno de los dispositivos más importantes de producción de subjetividad, de la producción de la subjetividad de la dominación, son los medios de comunicación de masa. Por que ellos van a decir aquello que la gente debe pensar, sentir, como debemos percibir y comportarnos. Si no tenemos clareza de lo que estamos haciendo, de nuestra práctica y realidad, pasaremos a fortalecer la producción de esas subjetividades dominantes; la producción de dominación, de servilismo, de esa descalificación de determinados segmentos. Guattieri decía que al producir subjetividad se produce dominación todo el tiempo. En nuestros días la cuestión de la dominación, todo eso que conversamos, la cuestión de las milicias, la cuestión del apoyo a determinadas políticas militarizadas de seguridad pública, la criminación de la pobreza, todo eso está naturalizado por que estan siendo producidas subjetividades que dicen eso.

¿Y donde está la solución?

— Pienso que a través de los pequeños movimientos que podemos hacer en nuestro cotidiano. En un periódico que pueda publicar esto. En las personas capaces de pensar que las cosas que están aconteciendo no son naturales.

¿Usted es convidada para conceder una entrevista así para un diario o revista de gran circulación, radio, tv?

— Obvio que no. No están interesados en eso. Derechos humanos hoy no dan audiencia. Está cada vez más difícil para nosotros del Grupo Tortura Nunca Más entrar en los medios de comunicación de masas. Tenemos que tener un caso sensacionalista. Llevar reflexión, llevar formas de percibir el mundo de otra forma, de decir “no, lo que está aconteciendo no es natural”, esto no interesa.

El apoyo recibido por aquel militar Brillante Ulstra fue divulgado en O Globo. ¿Ellos entraron en contacto con el Tortura Nunca más para preguntar lo que ustedes piensan?

— No. ¿Pero sabe quienes nos llamaron? Las agencias de noticias internacionales. Periodistas alemanes, ingleses, norteamericanos. ¡Ningún periódico brasileño de gran circulación nos solicitó! Lo que está sucediendo con Ulstra ya que lo citó es que ninguno de esos sujetos fue siquiera llevado a juzgamiento, por causa de una interpretación dura de la Ley de Amnistía. Ellos dicen que fueron amnistiados sin ni siquiera decir que crímenes cometieron. Actuaron en cuanto agentes del Estado pero la Unión nunca vino a público para decir que crímenes cometieron y por que crímenes serian amnistiados. Era lo mínimo que se esperaría. No nunca fue reconocido por la Unión que se cometieron crímenes de lesa humanidad. Esa acción que se hizo contra Ulstra, que es una acción declaratoria, no se quiere la punición para Ulstra, ni reparación financiera para la familia. Ellos quieren que la Unión declare que Ulstra es torturador. ¡Eso es importantísimo! Por que después, allí si, la Justicia va hacer alguna cosa con él. Nosotros no estamos plegando prisión perpetua ni pena de muerte para esos tipos. Por que somos contra esa lógica. La lógica que ellos instituyeron durante la dictadura y que hoy se encuentra en la política de tolerancia cero, nosotros somos contra. Ahora ¡digan los crímenes que cometieron! Abran los archivos de la dictadura y digan donde están enterrados centenas y centenas de desaparecidos políticos, y de muertos también cuyos cuerpos no fueron entregados a las familias. Donde las torturas eran realizadas clandestinamente, los aparatos de tortura que existían en aquella época. Yo, por ejemplo, que sobreviví, como muchos de nosotros que sobrevivimos, no tenemos esa historia; por que en la mayoría de las veces estábamos encapuzados. Muchos torturadores no conseguimos reconocer. Ellos continúan se manteniendo en las sombras.

¿Este sería un acto necesario para que el país conozca mejor su historia y, así a partir de esa comprensión, poder dar otro rumbo a ella?

— Walter benjamín, filósofo marxista que murió durante la Segunda Guerra, decía que el pasado está aquí, hoy, se actualizando en el presente. Dependiendo de cómo hacemos el presente resultará el futuro. Un pueblo que no conoce su historia…No solo yo por que fui presa, o mi amiga que es hermana de un desaparecido, que tiene interés en esto, es importante para toda la sociedad brasileña. Por que la sociedad precisa conocer su historia reciente. Y tiene pruebas. Son más de 500 declaraciones contra Brillante Ulstra de personas que fueron torturadas por él. Entonces esa cuestión se inserta en un momento en que el fascismo social avanza, en un momento en que se permite matar los segmentos pobres como se permitió matarnos por que éramos considerados terroristas. Decían que colocábamos en riesgo la seguridad del régimen. Hoy la pobreza coloca en riesgo la seguridad de ese modelo económico que esta allí, del neoliberalismo que se implanta.

¿Por evidenciar su fracaso?

— Lógico, lógico. Por mostrar que la democracia esta muy lejos de ser atingida. Por lo contrario, la exclusión está ocurriendo todo el tiempo. No es por acaso que los movimientos sociales más fuertes son criminalizados. Como la pobreza está siendo. Como nosotros éramos.

Volviendo a las soluciones. ¿Querrías completar alguna cosa?

— Delante de este cuadro, que parece aterrador, y es, pienso que no puede nos inmovilizar; por que creo que también esa producción de subjetividad que está allí, de miedo, de inseguridad, de terror, de criminación de la pobreza, desempleo…

Mi madre, que es sicóloga dice que el miedo paraliza.

— Ciertamente. Todo eso lleva al inmovilismo y a la paralización. Creo que hay dos cosas importantes que precisamos pensar: una, desconfiar de todo lo que esta allí en el mundo. Esas cosas no son naturales, no es de la esencia del pobre ser burro o perezoso, eso es una producción socio histórica, considero que debemos desconfiar de todo lo que esta siendo dado, de lo que es dicho, de lo que nos es mostrado. Acreditar que es posible otra cosa. Desconfiar, extrañar es fundamental. Y la otra cosa es nosotros saber que en esas propias líneas de dominación, en esas producciones de subjetividad dominantes, tienen también otras líneas de resistencia. La resistencia es la primera. Por que normalmente uno presenta la resistencia como reactiva a alguna actitud de poder, de las elites. Y al contrario. Si hacemos una determinada lectura de la historia…Por ejemplo, el AI-5. El AI-5 vino en cima de los movimientos que estaban aconteciendo, de la manifestación de los 100 mil, de la movilización de los estudiantes, entonces el poder se impone queriendo responder a la resistencia, y no al contrario, como es presentado. Y esa resistencia si ella simplemente responde al poder se torna reactiva. Es la resistencia que tiene que ser activa. Activa en el sentido de afirmar cosas nuevas. De no pasar simplemente a reaccionar a lo que está allí, por que en el momento que estas afirmando alguna cosa diferente, estarás te oponiendo pero sin permanecer solamente en la reacción, en la defensiva. Y es allí que acredito que debemos fortalecer los pequeños movimientos que existen, muchas veces invisibles, muchas veces ignorados, que no aparecen en los grandes medios de comunicación de masas, y fortalecer esos movimientos a favor de la vida, en el sentido de potencial izar la vida. Existen las líneas de dominación mas, también existen las líneas de resistencia. Y es en los dichos pequeños espacios es que podemos estar mudando la vida, estar inventando otras formas de vivir y existir. ¿Es difícil? Es y mucho. Porque todos nosotros estamos encharcados por esas subjetividades dominantes. Producir subjetividades singulares es muy difícil. Pero pienso que debemos tentar. Esta entrevista es un ejemplo. Al mismo tiempo en que tientan dominar la vida, ella tiene su propia potencialidad que nunca esta totalmente sobre control. Porque es en el encuentro que las cosas se producen. Las cosas solo se producen en lo colectivo. Entonces es en el encuentro que vos estas produciendo. Y es en el encuentro que enuncias alguna cosa y esa cosa es siempre colectiva. Es siempre en lo colectivo que las cosas se producen.

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