Una farsa garantizada por la “justicia” y repudiada por millones

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Una farsa garantizada por la “justicia” y repudiada por millones

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La Justicia Electoral usó y abusó de publicidad paga en los monopolios de comunicación, en una guerra psicológica para inducir al electorado a cumplir con su "obligación cívica". Lo principal del chantaje es colocar la culpa en el elector por el resultado de la elección entre el populista y el engañador, el astuto y el cínico, el descarado y el sinvergüenza; el corrupto y el ladrón.

La campaña de la Justicia, además, oscureció totalmente el proceso de elección de los candidatos dentro de los partidos y las coligaciones realizadas. Procesos oscuros que no pasan de negociados acertados entre los dueños de las siglas para dividir el poder en tajadas, para repartir entre cada grupo con "una mamada" en la administración pública, o privada.

Así, la expresiva parcela del 22% del electorado viajó/justificó, no compareció, votó nulo o en blanco. Hubo situaciones, como en Benedito do Leite, en el Maranhão, donde los electores incendiaron todas las urnas, y en Vitória de Santo Antão, en Pernambuco, donde el pueblo se rebeló contra el resultado de las elecciones atacando el fórum de la ciudad. Episodios como estos, cada vez más comunes en las elecciones, muestran cómo crece el repudio a la farsa de la democracia burguesa montada en el País para dar legitimidad al viejo y burocrático Estado brasileño.

Varias siglas, un sólo partido

Si alguien aún tiene dudas sobre el corrupto proceso electoral brasileño, que verifique entre los electos y las coligaciones hechas en torno a ellos. Ellas son una prueba del monopartidismo ocultado por la multiplicidad de siglas (más de cuarenta), que en la práctica se presentan sin ninguna diferencia ideológica o clasista, lo que las coloca a todas como harina del mismo saco. Coligaciones del tipo PT/PCdoB/PMDB/DEM/PSDB/ PSB/PDT, acontecieron a los centenares en una demostración irrefutable de lo que afirmamos. Pero esto no es todo, es sólo la costra del fenómeno. Su esencia revela que para montar tales coligaciones tan poderosas, sus articuladores, generalmente respaldados por el gerenciamiento de una o más esferas de la administración pública, articulan fabulosas sumas en dinero junto al sistema financiero, a los contratistas y a los grandes empresarios y latifundistas.

Es con este poder que ellos atraen para sus coligaciones las siglas que, además de recibir el dinero para forrar sus campañas a cargos proporcionáis, reciben también porciones de poder en el gerenciamiento que se iniciará. Y  más: el candidato que consiguió montar coligaciones más amplias habrá ampliado su tiempo de propaganda pagada por el pueblo, a través de la Justicia Electoral. La ley garantiza el derecho de que un candidato disponga de más tiempo para su propaganda del que sus concurrentes. Esta aberración es solamente una de entre tantas desenmascaradoras del carácter de clases de nuestra democracia. De este ítem es que se sirven los ‘expert’ en marketing para vender candidatos usando de las mismas falsificaciones adoptadas, cuando usan atletas para vender cigarrillo o esbeltas chicas para vender cerveza. Vale todo si el objetivo es ganar la elección, o mejor, engañar a los incautos.

Río de Janeiro, San Pablo y Belo Horizonte son los mejores ejemplos de eso, pero en el restante de Brasil se puede encontrar situaciones que confirman esta regla casi sin excepción. Por ejemplo, en Fortaleza, en la candidatura de Luiziane se coligaron 11 partidos, además del PT: PSB, PCdoB, PMDB, PV, PHS, PMN, PTN, PRB, PSDC, PSL y el PTdoB.

Partido nacional, programa y línea política única, todo eso es puro formalismo que sólo sirve para mascarar el monopartidismo real. En la práctica, el mismo PV que apoya la petista Luiziane en Fortaleza, hace coligación con el PSDB en Río de Janeiro para apoyar Gabeira y con el PSOL en Porto Alegre para apoyar Luciana Genro. Que, dígase de paso, obtuvieron buenas tajadas con el dineral que el monopolio Gerdau ofreció. El PCdoB (tal vez la sigla más promiscua) que también apoyó Luiziane hizo coligación en Porto Alegre con el PPS, que está junto con el PSDB en el apoyo a Gabeira en Río y Alckmin en San Pablo.

Estas composiciones, en realidad, son montadas no con base en principios, programas o líneas políticas y sí, de acuerdo con las conveniencias de los jefitos y caciques de cada sigla, en cada local. Como ya vimos, las combinaciones son sólo variaciones dentro de un mismo y único partido. La coligación "Alianza por BH" (PT-PSB-PTB-PP-PR-PV-PMN-PSC-PSL-PTN-PTC-PRP), que defiende la candidatura de Márcio Lacerda es ciertamente la que refleja mejor la realidad de partido único vigente, ya que cuenta, inclusive, con el apoyo no oficial del PSDB de Aécio Neves.

En el segundo turno de Río, Eduardo Paes, de la "Unidos por Río" (PMDB-PP-PSL-PTB) probablemente recibirá el apoyo del PSB, del PCdoB, del PDT, ya que son todos de la ‘base aliada" de Luiz Inácio. Es probable también que el PSOL, que en Porto Alegre está coligado con el PV, apoye Gabeira en Río, aún delante del hecho de que su candidato Chico Alencar haya acusado Gabeira de ser el "candidato de los banqueros". Bueno, pero esta acusación fue hecha en el primer turno, en el segundo se renueva la hipocresía…

¿Que "izquierda" es esa y para qué sirve?

Partidos, o mejor dicho, siglas, como PCdoB, PCB, PCO, PSTU y PSOL, que se juran socialistas e incluso comunistas, insisten en cohonestar este proceso viciado, aun conociendo el significado esencial de las elecciones burguesas como instrumento de dominación de la burguesía y su papel histórico, tanto al nivel internacional cuánto al de nuestro país. Principalmente aquí, cuyas clases dominantes locales, serviles del imperialismo, siempre nos brindaron con ejemplos del más vil desprecio para cualquier vestigio de democracia. Exactamente como fueron la república "vieja", los gerenciamientos Vargas, 1930/45, y militar, 1964/85, la proscripción del Partido Comunista de Brasil en plena "redemocratización", 1947, y los millones de fraudes y manipulaciones como las realizadas vía encuesta de opinión, etc.

Falsos comunistas y socialistas "posmodernos", renegados del marxismo que son, abominan la lucha de clases, la violencia revolucionaria y la dictadura del proletariado, concepciones que sustituyeron por la picardía burguesa de democracia "pura", "sufragio universal", "Estado Democrático de Derecho" y otras falacias más.

Aunque saben que la posibilidad de ser electos es mínima (éxito que sólo ocurre cuando se meten más hondo en la lama del oportunismo) participan de la farsa de manera tan dócil, engreídos y entusiastas que esbozan propuestas de gobierno en el más puro estilo liberal. Esto cuando, por consejo de los entendidos en ganar elecciones, buscan pasar la idea de que también son gente "seria y responsable". Pero hay casos de demagogia de hacer ruborizar los viejos zorros de la burguesía. ¡Vimos candidatos a alcalde prometer el socialismo sí electos!

Estas organizaciones que pululan el movimiento obrero y popular, en realidad, aún en el caso de la insignificancia electoral de algunas, no pasan de fuerza auxiliar de la burguesía para burlar parcela significativa de las masas con las ilusiones electorales. Como consuelo ellas reciben menguados segundos en la televisión y en el radio para constar su adhesión a la democracia burguesa. Remolcadas por la burguesía, inclusive las que lanzan frases ultra revolucionarias cumpliendo el papel de dar la apariencia democrática de que todas las ideologías tienen iguales derechos en el pleito, junto con las fuerzas del establishment que actúan como una aplanadora sobre la conciencia de las masas, principalmente de sus parcelas más atrasadas. Sin embargo y aun así, son atropellados por millones que se niegan a tomar parte de la farsa. Aunque no hayan encontrado la vía revolucionaria esos millones de brasileñas y brasileños, desilusionados o no, desesperanzados o no, ya descubrieron que nada puede ser más nocivo que la participación en tal engaño. Están sí sedimentando y adobando el terreno para grandes acontecimientos y así, se hallan a leguas de distancia en términos políticos de toda esa camarilla de oportunistas.

Limosnear un votito de las parcelas más atrasadas de las masas, chantajeadas y encorraladas por el clientelismo de los partidos burgueses insertados en la máquina administrativa, maldiciendo las parcelas del pueblo que ya registra su protesta contra la farsa electoral y a la vez hacer de todo para desviar del camino revolucionario para el pantano electorero las masas que están luchando por sus derechos. En esto se ha resumido la práctica presuntuosa de esta "izquierda" falsa y de pacotilla. Nada puede ser más ridículo, como mofaba Lenin del renegado Kautsky y Cía., que esa gente, otrora tan marxista, ahora a los bramidos de democracia "pura" o democracia "en general", suplante aún los políticos liberales en la defensa de teorías tan podridas.

El camino para la Nueva Democracia

Movilizar, politizar y organizar las parcelas más conscientes de las masas populares presentes en el campo y en la ciudad. Este es el deber de aquellos que, siendo auténtica izquierda, rechazan la vieja democracia burguesa, su farsa y su juego. Y que, de hecho, están comprometidos con las profundas transformaciones, las cuales, apenas mediante un proceso revolucionario pueden realizarse para liquidar el retraso de las relaciones sociales en el campo vía Revolución Agraria, confiscar todo gran capital y promover la verdadera independencia nacional con la expulsión del imperialismo. Sólo así podremos establecer una democracia que tenga la cara de nuestro pueblo, la Nueva Democracia como un Estado del frente único de las clases exploradas y oprimidas, teniendo cómo vanguardia el proletariado en sólida alianza con el campesinado, principalmente pobre. Este nuevo Estado será, a la vez, plenamente democrático para las masas populares y dictatoríamente irreductible para las antiguas clases dominantes explotadoras.


Traducciones: [email protected]

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